El bálsamo de las victorias permite olvidar los problemas de enfermería
Para el Demo, de nuevo en el Leonardo Ramos, el Rinconada podría contar con solo dieciseis futbolistas
No es precismente el Rinconada el paradigma de la fortuna, más bien al contrario, la suerte parece que le ha vuelto la espalda.
Si frente a Guillena y Huévar los colegiados se cebaron con los pupilos de Dioni Arroyo y les impidieron puntuar en esos dos envites, una semana más tarde, ya sin persecución arbitral, el cenizo se tornó en lesiones y el conjunto perdió, de una tacada, a Nané, Samu y José Carlos, que engrosaron la lista de los archiconocidos Estrada, Ferrer o Iván II. Aún así, los rinconeros supieron sobreponerse y sacaron el partido adelante en Torreblanca ante el Diablos Rojos (0-2). El Pichichi marcó de penalti antes de abandonar el campo y Andrades, que se ha convertido en el único punta nato sano con el que cuenta el míster, cerró la cuenta.
Frente al Viso, si bien no se recuperaron efectivos y apenas hubo para cerrar una convocatoria, el equipo se encontró con un arma que se antoja fundamental en su devenir por el Campeonato: el Leonardo Ramos, donde se jugó el choque tras la resiembra. Un césped que era una alfombra y que iba como anillo al dedo a la filosofía futbolística blanquiazul.
Maikel, que hizo un gran partido, abrió la lata de un tremendo zapatazo y Pato, de falta directa, cerró la cuenta y los tres puntos para los de Dioni Arroyo, que se han colocado, de nuevo, en zona de ascenso, tras el empate entre el Villaverde y el Guillena.
La peor noticia fue otra nueva baja, en este caso de Alves, que se lesionó en el último entrenamiento y no pudo ser de la partida ante los visueños.
A pesar de la sangría constante que deja la enfermería blanquiazul, la profundidad de plantilla, que cuenta con los 25 futbolistas inscritos permitidos (más algunos más que esperan ganarse un puesto para firmar con el equipo), está permitiendo al bloque que no se noten en exceso las ausencias, y la alta competitividad en los entrenamientos hace que los resultados y la clasificación no se resientan.
Los rinconeros son segundos, a tres puntos del Villaverde y con uno de ventaja sobre el Huévar, que ya está de lleno en la pelea, y dos sobre el Guillena.
La próxima semana, de nuevo como local, el Rinconada recibirá a un Demo que se encuentra enclavado en la zona media de la tabla en un choque que se antoja accesible si las bajas empiezan a respetar a los blanquiazules.
Lo que parece claro es que José Carlos no llegará al envite y que Samu lo tiene complicado, al igual que los lesionados de larga duración. En el caso de que no se recuperen ni Nané ni Alves, el equipo estaría con 16 justos.