Juan Machío y Lolo marcan los goles de un partido importante para los de Dioni Arroyo
El Rinconada ya ha dicho adiós definitivamente a su crisis de resultados y sigue siendo considerado como uno de los enemigos a batir para el resto de aspirantes al ascenso. Los pupilos de Dioni Arroyo han cogido la dinámica ganadora y, con el nivel de juego y la profundidad de plantilla que tienen en un tramo decisivo como es el que nos encontramos de la competición, dificilmente se le escapará el ascenso. Eso sí, como diría el entrenador, aún quedan muchos partidos que hay que jugar y sacar adelante para trasladar del papel al rectángulo de juego ese favoritismo.
Tras empatar en Trajano, en el choque que tenían aplazado, con un gol de Álvaro con el tiempo casi cumplido, los blanquiazules completaron su reválida a domicilio con una goleada sin paliativos al Consolación, que se hunde sin remedio en el pozo de la Segunda Regional.
Los más pesimistas pensaban que cuando llegase un rival de entidad el equipo no podría mantener la racha, pero éstos se equivocaron porque, cuando llegó el Guillena, con jugadores destacados, experimentados, duros y expeditivos, también se ganó. Y jugando con diez por la expulsión de Samu.
Los de la Vega vinieron a hacer su partido, a perder todo el tiempo del mundo y a intentar aprovechar la única ocasión que se les presentase. Los locales, con su idea de fútbol de toque, dieron un ejemplo de paciencia ante las patadas y las tretas visitantes, que no cambiaron de las que ya habían vivido los de Dioni Arroyo durante el partido de ida.
La paciencia trajo sus frutos y Juan Machío abrió la lata y tiró por tierra el planteamiento de Carlos Berrinches que tuvo que irse en busca del empate y sólo encontró el segundo tanto que anotó Lolo. Esos goles y las buenas intervenciones de Abel sirvieron para sumar tres nuevos puntos e ir a por todas a Huévar la próxima semana en un partido en el que, si el técnico lo estima oportuno, podría entrar en la lista José Carlos tras casi una vuelta lesionado, además de Andrades, que ya ha cumplido su sanción. En Huévar ya tiemblan esperando al Rinconada.