Los 44 usuarios del Centro trabajan diariamente repartidos en cuatro talleres. Los productos que elaboran los venden en el mercadillo
Durante toda la semana los usuarios del Centro Ocupacional de Torrepavas se emplean en talleres en los que trabajan habilidades domésticas y sociales y aprenden una ocupación. Se trata de una iniciativa que se puso en marcha con la apertura del centro en el año 1986, aunque por aquella época sólo existía el taller de Jardinería. Desde entonces, según explican los monitores, "se ha avanzado mucho y en estos momentos los usuarios están repartidos en cuatro especialidades diferentes".
Los alumnos de Jardinería realizan labores relacionadas con el cuidado de plantas, la siembra y la elaboración de centros florales. De hecho, cuentan con un pequeño huerto en el patio en el que realizan estas tareas y próximamente tendrán también un invernadero nuevo.Posteriormente se crearon los Talleres de Bricomanualidades y de Artesanía Textil.
En el primero de ellos se realizan labores de carpintería. Los usuarios liman madera, pintan y hacen las plantillas de los productos que quieren crear. Según el monitor, Blas Molina, "yo les traigo un objeto de madera y lo que hacemos es reproducirlos, aunque adaptándolos a las capacidades de los alumnos". Lo último que han hecho ha sido revisteros, maceteros y cantareras, que venden posteriormente a los vecinos.
En el de Artesanía Textil los usuarios realizan tapices y alfombras. Al igual que en el anterior, en estas clases aprenden habilidades y cada uno desempeña un trabajo, ya que los grupos son heterogéneos y hay diferentes perfiles de alumnos.
El último que ha comenzado a impartirse ha sido el Taller de Arte y Creatividad, que empezó hace algo más de un año, y en él crean objetos de decoración, hacen jabones, collares, pulseras y bisutería, en general. Además, estas clases se completan con actividades de relajación, musicoterapia y expresión corporal.
Todos los talleres tienen en común que los productos que realizan se venden en el propio centro y en el mercadillo. Una iniciativa que se puso en marcha en octubre de 2008 y que está resultando todo un éxito.
Según la delegada de Bienestar Social, Pilar Escudero, "los alumnos están muy motivados, porque ven que sus productos y su trabajo gusta a los vecinos y tienen salida y porque para ellos es todo un reto y una satisfacción emplearse en estas actividades".
Además de todas estas iniciativas está el Programa de Ajuste Personal y Social, dirigido a reducir las limitaciones intelectuales y a potenciar las habilidades adaptativas, fomentando la autonomía y las relaciones sociales.