Las elecciones municipales de 1983 uparon a los socialistas de Ardoy a una Alcaldía que no han abandonado desde entonces a golpe de encontrar respaldo ciudadano para revalidar sucesivas mayorías absolutas. Enfrente, los diferentes intentos de restar votos han estado principalmente en manos de la coalición Izquierda Unida y del Partido Popular. Junto a ellos, una panoplia de siglas acompañantes reflejo de cada momento político
Los resultados con que los socialistas consiguieron en 1983 dar un vuelco a las urnas y arrebatar la Alcaldía a los comunistas con 10 concejales de los 17 que entonces conformaban el Pleno, no sólo hizo que Manuel Ardoy fuera el alcalde, sino que dieron el pistoletazo de salida a una era de triunfos del PSOE que dura ya 26 años y que llegará, como mínimo, al final de la presente legislatura en 2011. En el camino, la renovación de cartel pasando de Ardoy a Enrique Abad y, de él, a Javier Fernández.
Las claves de cómo los socialistas consiguieron aprovechar este primer triunfo como punto de inflexión e instalar en la Plaza de España una hegemonía validada comicio tras comicio por los ciudadanos, se encuentran en el análisis de la gestión, pero también de la competencia.
Y es que la 'legislatura Ardoy' no sólo definió el inicio de una estable etapa socialista, sino que también puso fin a sus dos principales rivales: al Partido Comunista de España en La Rinconada -anterior Gobierno local-, y al centro-derecha de UCD reformulado en Partido Independiente. Ambas formaciones no volverían a ocupar escaño.
A partir de entonces, se inició en el resto de partidos una travesía por el desierto para intentar ocupar un espacio ideológico que pudiera arrebatar votos a una mayoría socialista que comenzaba a cuajar. Recorrido dispar han tenido las diferentes opciones, aunque con resultados similares: la oposición para quienes consiguieran el mínimo de votos necesarios, y el olvido para los que no movilizaron lo suficiente.
Izquierda Unida Convocatoria por Andalucía recompuso en las siguientes elecciones (1987) los trozos de un PCE ya desmembrado, a los que sumó otras sensibilidades para presentar candidatura. Hoy por hoy, son la fuerza de oposición más longeva en el plenario, superviviente del progresivo deshinchamiento a nivel nacional aunque sin conseguir romper el techo de los cinco concejales que obtuvieron en 1995 pese a refrescar su imagen con cambios de cartel hasta en tres ocasiones (Francisco Prior, Ana María Moya y José Guerra)
Por su parte, la derecha desapareció del mapa político local hasta las elecciones de 1991 en que el Partido Popular volvió a presentar candidatura con resultados mucho más discretos que los de IU (para ellos, el techo se coloca en los cuatro ediles que consiguieron en 1995, oscilando entre dos y tres en el resto de legislaturas). También los populares cambiaron de cartel: de Javier Jiménez, pasaron en diferentes ocasiones a Francisco de la Rosa, y a María del Carmen Fernández Navarro.
Fuera de estos dos partidos estables en la oposición, se amalgama una panoplia de siglas de las que sólo dos han conseguido representación: el testimonial Partido de los Trabajadores de España-Unidad Comunista y un pujante Partido Andalucista que sólo permaneció dos legislaturas con tres y dos concejales, respectivamente.
Completan el dibujo los partidos sin apoyos suficientes para obtener representación: el Partido Socialista de Andalucía y Nuevas Iniciativas para La Rinconada y San José.