El Hotel Majaravique fue el primero que se instaló en la localidad, coincidiendo con la Expo 92. Con los años ha ido ampliando sus instalaciones y hoy por hoy cuenta con una amplia oferta de servicios
Muchos lo recuerdan como el primer hotel que se instaló en la localidad. El Hotel Majaravique se puso en marcha en 1992 aprovechando el tirón de la Expo. Los hermanos, María Conchi, Encarnación y Alberto Jiménez Bueno, entraron a formar parte de su plantilla y en el 98, su carácter emprendedor les llevó a arriesgar, lo compraron y se convirtieron en los gerentes del hotel.
Con el tiempo estos tres hermanos han ido introduciendo notables cambios y ampliaciones para dotar cada vez de más prestaciones y servicios al hotel y dirigirse a todo tipo clientes.
Su principal baza es el ejecutivo que viene a Sevilla a pasar un par de días por trabajo. Según María Conchi "aunque estamos creciendo ofrecemos un trato muy personal, tenemos servicio de comedor y de lavandería y este tipo de cliente se siente muy a gusto aquí". No obstante, según comentan ambas hermanas también acuden muchos deportistas cuando hay competiciones en el río, por su proximidad a él. "Todos los años acogemos a los participantes en el Campeonato de Remo, los tuvimos en febrero y ahora vuelven de nuevo en junio", explica Encarnación. De hecho, uno de los momentos que mejor recuerdan en el hotel, fue la estancia de numerosas federaciones deportivas que se alojaron durante la celebración del Campeonato Mundial de Atletismo.
Restaurante
Pero al margen de esto, cuentan con un restaurante abierto también para las personas de fuera del hotel. De hecho, aprovechando que por la zona en la que están ubicados hay muchos trabajadores, ofrecen menús a un precio económico.
La época del año en la que más gente acogen es la primavera. No obstante, su principal reto es ser competitivos también durante el verano y para ello están preparando una terraza barbacoa con piscina. "A ella podrán acudir no sólo la gente que se aloje en el hotel sino también todos los vecinos que quieran pasar una agradable jornada, pues les ofrecemos también servicio de restaurante", explican ambas.
Igualmente, quieren abrir un nuevo salón y dedicarlo exclusivamente a reuniones empresariales de carácter más íntimo. Tanto Mari Conchi como Encarnación aseguran que la mejor manera de salvar la situación económica es actuando y proponiendo ideas, que a ellas, por cierto, no les falta. De momento tienen varias iniciativas por desarrollar y tendrán que esperar los resultados. El objetivo, siempre que se pueda, es seguir ampliando el mercado para ser cada vez más competitivos.