Dentro de la política de mejora que está desarrollando el Área de Vía Pública para mejorar la escena urbana se enmarca ahora el nuevo reglamento que va a regular la disposición de la publicidad en las calles de la localidad.
Hasta el momento, las distintas empresas anunciantes no se acogían a ningún tipo de norma para instalar sus vallas publicitarias, afectando en gran medida a la estética de ambos núcleos y masificando, en ocasiones, zonas de titularidad municipal.
De esta forma, el Consistorio adquiere competencias en esta materia para establecer medidas en los usos del suelo y señalar los lugares donde se pueden ubicar estas instalaciones publicitarias así como sus características. En este sentido, se prohíbe colocar publicidad que atente contra las leyes o que difunda bebidas alcohólicas y drogas.
En cuanto a las dimensiones, se establece que la altura mínima de paso, por la parte inferior sea de 2,3 metros, además, se prohíben las carteleras en las fachadas de los edificios y que la longitud de las vallas no sobrepase en vertical los tres metros y en horizontal los seis.
Los interesados en publicitar cualquier producto o servicio deben solicitar una licencia urbanística y someterse al pago de unas tasas, así como a aceptar otras obligaciones, como el mantenimiento y conservación de la valla, entre otros.
Por otra parte, no estarán sometidos a esta legislación los rótulos y carteles que informen de obras en ejecución.
El incumplimiento de lo expuesto en el reglamento, por parte de los anunciantes, puede acarrear multas que oscilan entre los 600 y los 12.000 euros. De momento, en un plazo de seis meses deberán regularse todas las vallas publicitarias que existen actualmente en el municipio.