El empate ante el Conil deja a los cañameros como primer aspirante en caso de que hubiera plazas para la Tercera división
Como si de una película de intriga se tratase, el San José resolvió el partido, la eliminatoria y su parte del trato en su carrera hacia la Tercera división en el último suspiro. Un final no apto para cardiacos que completó una eliminatoria calificada como "de fútbol total" por sus protagonistas y que deja al San José a las puertas del ascenso, a la espera de las reestructuraciones que se producen todos los años y que impidieron que la alegría fuese completa en el coliseo cañamero. Aunque esta se desbordó, y corrió el champán y el agua en el vestuario. Hubo manteos, abrazos, sonrisas y algunas lágrimas de emoción y felicidad en los azulinos, que se transformaron en llanto de desolación e impotencia para un cuadro gaditano que vendió muy cara su derrota y que, en todo momento, fue a por el partido sin amilanarse por las más de 2.000 almas que abarrotaban el Felipe del Valle al grito de "San José, San José".
El encuentro empezó con las embestidas en tromba de los conileños, que pronto igualaron la eliminatoria y se adelantaron en el marcador, gracias a Pedro, ausente en la ida y presumible salvador al rescate de los auriazules. A los cañameros les costó entrar en el partido y, en los primeros compases, pudieron encajar algún gol más, si no es porque se apareció San José Miguel, sobre todo en una jugada ante Pedro tras un fallo de Víctor Pérez que pudo costar muy caro.
Hasta la media hora de juego no puso en jaque el equipo de Santi Aragón la meta de Vega, en un testarazo de Buyo que tocó el larguero y botó, según el colegiado Artacho Cobo, fuera de la meta gaditana, para mosqueo de la plantilla, cuerpo técnico y aficionados locales. Con esa ocasión se desperezaron un poco los azulinos que cercaron la meta visitante hasta la señalización del descanso.
Tras la reanudación, los de Manolo Rueda quemaron sus últimas naves vaciándose sobre el césped y fundiendo la poca gasolina que les quedaba Pedro se fue tocado y con él, el bagaje ofensivo auriazul, que no encontró en Molina un sustituto de garantías. Para colmo de males, Borja vio la roja directa por propinar un codazo a Lobo en un salto y el Conil se quedó con un jugador menos con media hora por delante.
Fue a partir de entonces cuando los visitantes renunciaron a jugar y empezaron a achicar balones lejos de su área, mientras que Santi Aragón movía el banquillo retocando de forma cada vez más osada al equipo, que embotellaba en su campo a su rival y gozaba de otra inmejorable ocasión en un remate al palo de Manolo Rodríguez.
Y cuando todo parecía indicar que el choque se iba a la prórroga, un balón suelto después de un remate cañamero lo cazó Enma, que estaba en el área, para batir de tiro raso cruzado a Vega y desatar la locura en las abarrotadas gradas del Felipe del Valle, que se lanzó al césped a compartir con sus jugadores, lo que puede ser la fecha histórica del retorno a la última categoría nacional.
Artacho Cobo pitó el final porque el gol llegó en el minuto 94 y no dejó sacar de centro a los gaditanos, que cargaron sus tintas contra el trencilla, que necesitó presencia de la Policía Local y la guardia Civil para abandonar el campo por las continuas amenazas de jugadores como Perla, que perdió los nervios a la conclusión o Chiqui Paz. Afortunadamente, las fuerzas de orden público y la mediación de la afición cañamera para calmar los ánimos hizo que la sangre no llegara al río y que el enfado gaditano se fuera diluyendo en lágrimas desgarradoras para los derrotados y eufóricas para los vencedores, la Agrupación Deportiva San José.
Tras la conclusión, el presidente cañamero, Lorenzo Sánchez, dedicó el triunfo a su padre, el célebre 'Castañita', al tiempo que felicitó al Conil, del que dijo había sido "un magnífico rival y deseó que acompañara a los cañameros a la Tercera división". En este sentido se manifestó el técnico, Santi Aragón, que dijo que "el San José ha ascendido en el campo y sólo queda saber si, administrativamente, nuestro ascenso se va a materializar".
Los jugadores demostraron su alegría. Antoñito estuvo deportivo con sus rivales, de los que dijo "han hecho un gran partido y lo que les ha hecho el árbitro de no dejarles sacar de centro no se hace", mientras que Enma, el autor del gol que puede valer un ascenso, declaró que "llevo toda la temporada bromeando con la plantilla diciendo que iba a marcar el gol del ascenso, pero nunca pensé que fuera verdad". El autor del tanto dijo también que le encantaría "jugar la próxima campaña en Tercera con el cuadro cañamero".
Por último, también habló el alcalde de La Rinconada, Javier Fernández, que felicitó al cuadro cañamero y alabó, no sólo el posible ascenso del primer equipo, sino también la gran labor de cantera que ha permitido que cuatro escuadras logren sendos ascenso. El máximo regidor local adelantó la primicia de un acto, pasada la Jira, en el Centro Cultural de la Villa, con toda la familia deportiva cañamera para rendir homenaje, como se merece, al club. Fernández habló de la inversión deportiva derivada del Plan Director que va a posibilitar que, entre otras muchas cosas, el Felipe del Valle cuente con un voladizo que "ojalá podamos estrenar en Tercera división, el sitio que, por historia, corresponde al San José".
Habrá que esperar hasta el 20 de junio para conocer si sube el cuadro melillense en lugar del ceutí y, por tanto, el San José tiene una plaza asegurada, o, en caso contrario, a ver si se producen vacantes porque los equipos implicados en la Liguilla de Ascenso a Segunda B del Grupo X consigan su objetivo o las penurias económicas provoquen la desaparición de algunas escuadras que se encuentran en la categoría, como el San Fernando, que ya ha anunciado su refundación en la Primera Provincial de Cádiz
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