Los pequeños de la barriada Santa Cruz junto a sus familiares no quisieron perderse la apertura del nuevo espacio de ocio. Todos ellos disfrutaron de teatro infantil e incluso de la visita de Palmerín, la mascota del Betis
El alcalde de La Rinconada, Javier Fernández, junto a parte de la corporación municipal se desplazaron a la plaza de La Libertad que ya está abierta al público tras un periodo de regeneración.
Esta reforma ha incluido la renovación del pavimento, la creación de juegos infantiles con suelo de goma y nuevos espacios verdes con zonas de descanso.
A la cita no faltaron los pequeños que, acompañados de sus familiares, disfrutaron de diversas actividades de animación e incluso de la visita de Palmerín, la mascota del Betis.