Las obras para reurbanizar las calles ubicadas detrás del nuevo apeadero que Adif va a construir ya han comenzado. Con esta reforma se dará un fuerte impulso a una zona históricamente degrada ya que hasta el momento estas calles estaban en contacto con las vías del tren y una vez que concluyan las obras pasarán a integrarse en la trama urbana. La superficie total sobre la que se actuará será de 10.743 metros cuadrados, en los que se incluyen las calles Murcia, los cisnes, las golondrinas, la trasera de Santiago, Fernando de Córdoba y el final de la calle Bécquer. La reforma incluye también la creación de una rotonda al final de la calle Murillo, que ordenará el tráfico de la zona.
Para el primer teniente de alcalde y delegado de Urbanismo, Cristóbal Blázquez, "con esta actuación daremos respuesta a los vecinos de esta barriada que pasarán en poco tiempo a vivir en un espacio totalmente integrado del municipio, con nuevas aceras, sistemas de saneamiento e iluminación".
No obstante, la transformación a la que se someterá esta zona no termina ahí. A medio plazo, estas calles se conectarán con el bulevar del arroyo Almonazar a través de un nuevo vial, por el que discurrirá también un carril bici que se unirá a esta avenida con el carril para bicicletas metropolitano. En total, la actuación integral tendrá un coste de 895.000 euros.
En paralelo, comenzarán las obras de la nueva estación de Renfe. Los trabajos, que se han adjudicado a la empresa Copcisa por un importe de 2,8 millones de euros, comenzarán durante el verano.
Este nuevo servicio, unido a la reforma de las calles traseras a este apeadero, son fruto de un acuerdo alcanzado entre el Ayuntamiento y Adif, por el cual éste se comprometió a ejecutar las obras de la nueva estación y el Consistorio a la reforma integral de la barriada.