Los de Antonio Molina cayeron con el Issy les Molineaux que remontó un 3-1 favorable a los rinconeros
El Soderinsa Rinconada no pudo meterse en la gran final del Campeonato de Europa de Bádminton que se está celebrando en Sofía tras caer derrotado ante el Issy les Molineaux francés por 3-4, en un choque que estaba decantado del lado rinconero y se escapó de las manos de la forma más cruel de la que podía interpretarse el guión.
El duelo de dobles mixto cayó del lado galo aunque, a diferencia del partido ante Holanda, los integrantes del conjunto español, Bin Xin y Ruben Gordown, dieron todo sobre la pista, pero acabaron sucumbiendo ante Vidre Wibowo y Jenny Rahmawati por 21-16, 15-21 y 21-17. El duelo estuvo marcado por la intensidad y la igualdad, y no se decidió hasta los últimos compases, en los que se impuso la mayor pegada de los franceses.
Pero pronto se equilibraría la contienda gracias a Stenny Kusuma, el salvador, que, otra vez, a pesar del desgaste físico acumulado que lleva, sacó fuerzas para apabullar al débil Yoann Turlan, al que barrió de la pista por un cómodo 21-9 y 21-14.
En esa misma línea siguió Bin Xin, cargando las pilas de la moral sevillana con un triunfo sin paliativos ante Elisa Chanteur. La francesa sólo aguantó los primeros puntos el ritmo de la china, porque luego se desfondó y acabó cayendo con estrépito 13-21 y 9-21. La tortilla se volvía del lado rinconero.
Más carne en el asador puso Antonio Molina en el dobles masculino. Optó por exprimir a unos tocados Kusuma y Gordown sabedor de que su triunfo casi garantizaba el pase a la final y la noche era suficiente para descansar y volver a cargar las pilas de cara al último partido del torneo. Y no se equivocó. Vidre Wibowo y Sebastien Vincent eran dos adversarios duros pero los indonesios estaban en estado de gracia y se acabaron llevando la contienda en dos sets, 21-17 y 21-18, allanando el camino de la final al Soderinsa que tenía una cita pendiente con la historia.
La dupla femenina Laura Molina-Li Sang no pudo con las curtidas Elisa Chanteur y Jenny Rahmawati y sucumbieron ante la pegada francesa por 13-21 y 7-21.
Pero volvía a aparecer el hombre de hielo para afrontar el más difícil todavía, un partido en la cumbre, ante el experimentado Arif Rasidi, un coloso de este deporte que, al igual que el hombre de hielo rinconero, estaba con Francia para acudir al rescate cuando la situación se complicaba. Era un choque de trenes cuyo premio para el vencedor era un billete para la final del torneo de clubes más prestigioso del viejo continente.
El primer set estuvo más igualado y acabó cayendo del lado francés por 21-16. La estrella de los rinconeros no se hallaba a sí mismo y sus golpes distaban mucho de ser los que habían maravillado a su afición. La brecha se fue haciendo más y más grande en el segundo set hasta que rompió en favor de Rasidi, que se llevó la manga por 21-8 y el partido, poniendo las tablas en el marcador y dejando en manos de la novata Sang Li el pase a la final.
La joven china se encontró frente a sí a Perrine Lebuhanic, otrora gran promesa francesa venida a menos, pero cuya experiencia y saber estar sobre la pista le bastó para apear al Soderinsa tras ganar a Li por 21-10 y 21-8.
Tras el choque, Antonio Molina, visiblemente afectado, destacó que "la clave del partido ha estado en el dobles mixto que esperábamos cayera de nuestro lado. Luego nos hemos rehecho, pero Richard no ha tenido su día y se nos ha ido de las manos". A la hora de valorar la competición que ha realizado el Soderinsa, el técnico manifestó que "con el nivel de los adversarios tenemos que estar satisfechos. Aunque ahora estemos jodidos por la derrota, con el paso del tiempo se irá poniendo en valor lo que hemos logrado, que es algo histórico para el deporte rinconero."