El arzobispo de Sevilla oficia una misa con la que se inicia el programa de celebración que se extenderá durante todo el año
El cardenal, fray Carlos Amigo Vallejo, participó en los actos con los que el colegio San José comienza la celebración del 50 aniversario de su fundación. Una misa a la que asistieron más de 600 estudiantes, antiguos alumnos, padres, madres, profesores y vecinos, que se organizó en el patio del convento y que sirvió como punto de encuentro y muestra de cariño hacia las Hermanas de la Doctrina Cristiana, una comunidad de religiosas muy querida en el municipio.
En el acto, el alcalde, Javier Fernández, obsequió al colegio con una placa conmemorativa en la que agradeció y reconoció los 50 años de dedicación a la formación en el municipio. Además, señaló que "el centro y las hermanas han sido una pieza clave en el desarrollo de San José, tan importante como lo fue la Azucarera y la Estación de tren".
La conmemoración se extenderá a lo largo del próximo curso con un programa de actividades educativas, sociales y deportivas dirigidas a estudiantes, antiguos alumnos y padres.
El millón del conde
Durante el acto, no faltaron palabras de recuerdo para el benefactor Conde de Benjumea, patrono del colegio que corrió con los gastos no sólo de la construcción, sino de parte del mantenimiento de este centro durante muchos de aquellos primeros años. Benjumea era sevillano y fue ministro de Trabajo y Agricultura de Franco, vinculado a La Rinconada por sus tierras. En 1950, año de fundación del convento, ocupaba el cargo de Gobernador del Banco de España.
El Conde mantuvo durante el resto de su vida una vinculación tan estrecha con la obra que hasta después de muerto se hizo patente en forma de una carta-testamento en la que donaba un millón de pesetas para seguir adelante con los trabajos iniciados. Benjumea murió en 1964 y sus restos reposan desde la década de los 90 en el modesto coro de la iglesia del colegio.
Internado
El convento ha estado siempre dedicado a la formación y gestionado por un grupo de entre seis y siete autosuficientes misioneras de la Doctrina.
En 1963 se convierte en internado para niñas ofreciendo incluso becas para las familias con dificultades, una atención social que se extendió en 1969 siendo la única escuela-hogar concedida en toda España, lo que les facilitaba recursos para atender a alumnas de núcleos rurales.
El centro ha estado siempre muy implicado en la vida del municipio, llegando a ser en los albores de la dictadura franquista, refugio de los obreros del campo que participaron en la primera manifestación que se conoce en La Rinconada en reclamo de mejores condiciones laborales.
Hoy es un centro concertado que cubre la formación en Primaria y Secundaria.