Víctor Rodríguez no podrá jugar frente al Mosqueo en casa por ser expulsado ante el Betis tras ser sustituído
Aquellos aficionados que lleven tiempo siguiendo al San José guardarán en sus retinas el último ascenso a Tercera. Nadie olvida el Carranza, pero a lo mejor si hay quien no recuerda que aquel conjunto se hizo de retales con jugadores que, aunque luego triunfaran en el fútbol provincial, llegaron al Felipe del Valle como desconocidos tras la múltiple espantada un año antes con Vicente Bejarano.
Aquel equipo, con jugadores como Sedeño, David Augusto, Eloy, Israel, José Mari, Miguel Ángel, Genaro e Isaac, entre otros, partió en Preferente sin que nadie diera un duro por ellos.
Esta campaña, a priori, y tras la profunda reestructuración del equipo, el objetivo cañamero era mucho más humilde que asaltar el ascenso. Máxime cuando, en las primeras jornadas se pierde a Manolo Rodríguez y a Pablo Puerta, se lesionan Buyo e Israel y se retira Maldonado.
Pero la fe de los que se quedaron y el gran trabajo realizado se están empeñando en que recobremos la ilusión a marchas forzadas gracias a partidos como el del Cabecense o este último del Betis C, que ha reforzado mucho la moral cañamera.
Y eso que el flamante fichaje azulino, Rubén Barragán no pudo estar presente en el Miguel Román de Dos Hermanas, al igual que Ismael, otro refuerzo de lujo, que a pesar del acuerdo, no había estampado aún la firma en el contrato el pasado sábado (lo hizo el lunes).
El San José supo frenar muy bien la creación del segundo filial verdiblanco y ahogó la línea medular de los de José Antonio Gordillo. Cuando el empate se daba por bueno, Lobo aprovechó un pase genial al hueco de Antoñito y poner el 0-1 que daba a los de Santi Aragón tres puntos de oro que, además refrendaban la última victoria conseguida en casa ante el Cabecense de Manolo Corona. En ese partido, los cañameros supieron reponerse al tempranero gol visitante y con un remate de Manolo César tras una falta botada por Antoñito y un disparo raso de Víctor Rodríguez, se llevaron los puntos para colocarse entre los mejores de la categoría, con los que quieren pelear hasta el final de Liga para disputar, así, una plaza de ascenso a Tercera división.
El próximo rival que visitará el Felipe del Valle será el débil Mosqueo que, aunque se antoja accesible, no debe provocar nigún tipo de confianzas. Y tras los palaciegos, llegarán Utrera y San Juan, dos colosos de la categoría que permitirán medir el paralelismo entre este equipo y el de Cristóbal Mejía la 99-00.