La Villa acoge una exposición itinerante dedicada a la figura de Machado del 9 al 22 de noviembre
El 22 de febrero de 1939, casi un mes después de haber cruzado la frontera de Francia huyendo de la llegada de los fascistas a Barcelona, moría el poeta Antonio Machado en Collioure, un pueblo de pescadores. En su bolsillo un papel arrugado que contenía un único verso "estos días azules y este sol de la infancia", tal vez escrito porque durante un instante algo de esa villa francesa le recordó a su niñez sevillana.
Desde la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía se ha organizado una exposición itinerante, que acoge este mes de noviembre el Centro Cultural de La Villa, con motivo del 70 aniversario de la figura de este poeta y prosista, que fue uno de los grandes de las letras españolas.
Bajo el título 'Antonio Machado. Laberinto de espejos' la muestra pretende contribuir a la difusión de la figura de este autor universal y potenciar el patrimonio intelectual andaluz a través de un recorrido por su biografía y extensa producción literaria.
Miembro tardío de la Generación del 98 y en su obra inicial del Modernismo, entre las etapas de su vida se encuentran su paso por Soria o Úbeda como profesor, sus viajes a París con su hermano Manuel, donde conoce a Oscar Wilde, Pío Baroja y Rubén Darío. También están presentes la muerte de su esposa Leonor, o los últimos años de su vida en los que vivió en primera persona la Guerra Civil y apoyó al bando republicano.
Reproducciones fotográficas, textos y manuscritos conforman un total de 35 paneles que ofrecen un completo recorrido por la vida de un poeta que escribió 'El crimen fue en Granada' cuando fusilaron a su amigo íntimo Federico García Lorca. Tres años después encontró la muerte en una tierra extraña lejos de "mi infancia son recuerdos de un patio de Sevilla / y un huerto claro donde madura el limonero; / mi juventud, veinte años en tierras de Castilla; mi historia, algunos casos que recordar no quiero".