Una faena. Así se puede calificar la derrota del Rinconada en la localidad de Villanueva del Ariscal (3-2), que deja a los de Carlos Cortés muy tocados y convierte la opciones de ascenso de la entidad a Regional Preferente en poco menos que una utopía, a nueve puntos de su último rival, que sería el segundo de los equipos que subiría.
Y todo ello vino propiciado por una calamitosa actuación arbitral del señor González García, que destrozó a las huestes blanquiazules con decisiones que nadie podía entender.
Los rinconeros se adelantaron en el marcador con un tanto de Álvaro, que se anticipó a su compañero Andrades para rematar el primer gol rinconero tras un pase de Mimi y acercar la Preferente a la entidad.
Pero la alegría duró poco. el tiempo que tardó González García en expulsar a Andrades por una patada que solo vio él y que indignó a la numerosa parroquia rinconera presente en el terreno de juego.
Para colmo, poco después, el Villanueva aprovechó el desconcierto para poner las tablas en el marcador y anotar el segundo tanto, gracias a un gol fantasma que pitó el linier y que, a todas luces, no había entrado.
Mientras tanto, el colegiado seguía con su recital perdonando la expulsión a Juanjo, que propinó un codazo a un rinconero.
En la Segunda parte, Pato firmó las tablas en los primeros minutos, por lo que todavía quedaba tiempo para llevarse los tres puntos y recortar a tu rival en el césped, además de al Gerena, que no pasó del empate en San Jerónimo frente al Demo (1-1).
Con esta derrota, el Rinconada se queda a nueve puntos del Villanueva y el Gerena, que empatan en la segunda plaza, lo que convierte el ascenso en una quimera, a pesar de las buenas vibraciones que venía transmitiendo la entidad en las últimas semanas en las que acumulaba nueve de nueve puntos posibles. Ahora queda apelar a la épica y soñar con que los demás pinchen.