El Cáñamo II contará con un vivero de empresas de servicios
Crear espacios que generen proyectos de riqueza y empleo futuros. Esa es la idea con la que se une al Centro de Nuevas Tecnologías y Sectores Emergentes, un vivero para ocho empresas de servicios. En total, más de 4.800 metros cuadrados a disposición de la formación y el empleo.
La vuelta de tuerca. Así es como puede definirse la
agresiva política que Desarrollo Económico está ejecutando en la dotación de
espacios públicos de rentabilidad en el parque empresarial El Cáñamo II.
En
última fase de construcción están las tres naves que servirán como talleres de
práctica a los alumnos que acudan al Centro de Nuevas Tecnologías y Sectores
Emergentes, una apuesta que levantará en El Cáñamo II el sexto complejo público
municipal de formación para el empleo.
También en construcción se encuentra
el edificio de aulas teóricas y oficinas administrativas anexo a las naves. En
total, 1.900 metros cuadrados destinados a buscar la cualificación y la
especialización de los empleados del parque que demanden las necesidades
empresariales.
A este complejo se une ahora la propuesta que el Ayuntamiento
eleva al Inem para dedicar los fondos del programa Aepsa Estable de 2005 a la
construcción de un vivero de empresas «que sirva de apoyo y trampolín a un
sector de futuro en la localidad, como es el representado por profesionales
liberales y de servicios de asesoramiento y gestión», como apunta el delegado
municipal de Desarrollo Económico, Antonio Pérez.
Según el edil, el propio
auge de empresas creadas a raíz de la potenciación pública de suelo industrial
de calidad y precio asequible, obliga a que exista un abanico de empresas que
den servicios especializados de apoyo como gestorías, despachos de
abogados y otras profesiones cuya única infraestructura necesaria es disponer de
una oficina.
La demanda se une a la oferta con el importante número de
universitarios y jóvenes con formación que ven el autoempleo como una salida
laboral, «que están perfectamente formados y que únicamente necesitan un empujón
para instalarse».
En este vivero, en el que se prevé invertir cerca de
500.000 euros, y que estará en marcha en octubre próximo, ocho de ellos
encontrarán una oficina totalmente equipada para empezar a desarrollar su
profesión durante tres años, en los que pagarán una renta máxima de 350 euros al
mes.