Magenta ha obtenido una de las subvenciones concedidas por la empresa pública Soderinsa Veintiuno para apoyar al sector servicios de la localidad. El año pasado recibió un microcrédito de Cajasol
Abierto desde abril del año pasado, Magenta es un centro de peluquería y estética de la calle San José, que se distingue fundamentalmente porque su propietaria, Rosa María Santos, es una mujer emprendedora, luchadora y que siempre está pendiente de sus clientes. A sus 38 años y con dos hijos tuvo claro que debía montar su propio negocio "porque en este sector y a mi edad es difícil encontrar un trabajo y aún más complicado conciliar la vida familiar con la laboral".
Rosa acudió a Soderinsa Veintiuno que le propuso el programa impulsado por la Fundación Cajasol de pequeños microcréditos que se conceden a emprendedores que cuentan con proyectos empresariales viables y que no pueden acceder a recursos económicos a través de los canales financieros habituales.
"Tras pasar por una evaluación bastante intensa me concedieron el microcrédito y con eso empecé a montar mi empresa, el comienzo es lo más difícil y es importante que te respalden económicamente para seguir avanzando", señala Rosa.
Además, ha recibido recientemente una subvención de la última partida de ayudas que la empresa pública ha puesto en marcha para el sector servicios, de las que 28 empresas locales se han beneficiado. "Voy a poner el rótulo exterior, a terminar de adecentar la parte de estética del establecimiento y a comprar productos que nos faltaban".
Cuando montó el local Rosa sabía con certeza que no quería que fuese un simple centro de belleza. En primer lugar decidió llamarlo Magenta "mi hijo buscó en Internet y vimos que corresponde a un tipo de color rosa, al igual que mi nombre, y nos gustó", explica.
De la decoración también se encargaron en su familia y con materiales reciclados y buen gusto han conseguido tener un local elegante, aunque como dice su propietaria "que sea bonito no significa que sea caro".
En total trabajan tres mujeres, una en la sección de peluquería, otra para la manicura y Rosa que es la encargada de la estética. "Me gusta trabajar desde el cuidado a la persona, siempre intentamos personalizar cada trabajo que hacemos, adaptarnos a las necesidades de nuestra clientela y darle lo que ella necesita".
En estética trabajan con alternativas naturales como la ozonoterapia o fotocosmética, terapias nada agresivas con la piel. También tienen tratamientos de fotorejuvenecimiento y fotodepilación. Lo mejor de todo es que cuando una clienta se hace un tratamiento facial, la peinan gratis, "para que salga de aquí perfecta".
Ahora, de cara a las navidades tienen ofertas de todo tipo, para las uñas, en peluquería y paquetes que incluyen varios servicios. "Todo a precios muy económicos porque la situación actual así lo requiere", afirma la empresaria.
Sin embargo, Rosa no se ha quedado sólo ahí, y organiza talleres de automaquillaje, automasaje, y de relajación, entre otros. "Es una forma de trabajar no sólo por fuera, sino también por dentro de las personas, de sentirse bien con uno mismo y de dar respuesta a los clientes con temas que les interesan. Es importante saber escuchar", afirma convencida.