La chirigota del Gamba, Los Creyentes, y las comparsas de Utrera, Los Divinos, y Los Molares, Gentuza Callejera, las grandes atracciones de la segunda función de coplas en el Antonio Gala
La chirigota de Luis Ridao, Los últimos que te aguantan fue una de las grandes actuaciones de la noche. Experimentó una notable mejoría en letras y música respecto al año pasado y apunta a la final, si bien será el jurado el que tome tal decisión. La otra chirigota fuerte de la noche, Los Creyentes, también debe estar entre las mejores del concurso.
La función la abrió una agrupación foránea que llegaba desde Alcalá de Guadaíra, Sobredosis de Viagra pa´la fiebre del sábado noche, un tipo retro discotequero que se puso serio en los pasodobles, sin estridencias, bien cantados, que tocaron la fibra del respetable, sobre todo en su letra a los mayores.
La primera comparsa de la noche se presentó desde Utrera bajo el nombre de Los Divinos, y tipo de galán conquistador clásico, mucho más glamoroso, como manda la modalidad, que la chirigota anterior. Buen conjunto de voces, muy trabajada y bonita música de pasodoble. Entre las letras, un pasodoble a las mujeres que levantó al público de sus asientos. Sin duda, una de las grandes revelaciones de la noche.
La segunda chirigota de la velada defendía la medalla de plata del año pasado. La chirigota del Gamba, Los Creyentes, se presentó con un tipo de inocentes crédulos. En los pasodobles se pusieron serios para censurar “las puñaladas traperas entre agrupaciones, al tiempo que calificaron la fiesta como la de la envidia y la mentira”, mientras que en el segundo dieron la bienvenida al concurso a las agrupaciones de fuera y a las surgidas de la cantera, con guiño final a Las Rinkikinkis, que se estrena esta noche y que también ha sido realizada por Javier Vargas, el Gamba. En los cuplés, Gran Hermano y la Ley Antitabaco fueron los destinatarios de los chistes. En el estribillo dicen que “están despabilando y que no se va a tragar que España haya ganado un Mundial”.
Tras el descanso se subieron por primera vez a las tablas una comparsa de Los Molares llamada Gentuza Callejera, una fantasía carnavalesca de parias y delincuentes que se presentaron “para cantar verdades”. En los pasodobles se mostraron “locos por el vicio del Carnaval” en el primero, mientras que en el segundo comenzaron con una crítica al 14 de febrero para acabar con un piropo a la mujer a la que “hay que querer todos los días del año”. Los cuplés estuvieron dedicados a la selección española y su triunfo en el Mundial y a las niñas de Zapatero. En el popurrit dejaron un buen repertorio de voces y mucha fuerza interpretativa. Otra de las sorpresas agradables de la función.
La última chirigota de la noche era la churrería de Luis Ridao, Los últimos que te aguantan, un establecimiento donde no faltaba un detalle y que prometía bastante a tenor del decorado y el tipo exhibido. Pero las letras fueron aún mejor. Se presentaron estos churreros de las fiestas de La Rinconada, pero “los lunes está cerrado”. Pasodobles serios, el primero al tipo que representan, pidiendo saborear “un estribillo de carnaval”. El segundo, más emotivo, al padre de uno de los componentes, fallecido poco antes de su actuación en semifinales el año pasado. La gente se puso en pie en lo que fue la copla más aplaudida de la noche. Los cuplés fueron para el amor de estos churreros por los pechos y para la Barbie Belén Esteban.
En el popurrit nos cuentan un día de trabajo en su churrería. Mejoría abismal respecto al año pasado y opciones de llegar a la final. Veremos qué pasa. De momento, hoy se espera estén en semifinales.
Por último, despidió la función un tipo alusivo a varias razas y nacionalidades. Eran Los Maramundis, de Alcalá de Guadaíra, la segunda comparsa que pasa por el teatro de esta localidad. Buenas voces y buenas letras, con un conjunto muy afinadito. También podría pasar.
Esta noche tendrá lugar la última función preliminar y la primera criba de los miembros del jurado, pues mañana comienzan las semifinales. Suerte a todos los participantes.