La Concejalía de Consumo, en colaboración con la Unión de Consumidores de Sevilla, resalta las siguientes recomendaciones en materia de alimentación.
Los gérmenes, en especial la temida salmonella, se producen a gran velocidad y tienen en el calor a uno de sus aliados.
Por ello, tienes que conservar todos los alimentos en verano en el congelador o el frigorífico, sacándolos sólo instantes antes de consumirlos. En el caso de bares y restaurantes, las tapas han de estar expuestas en vitrinas refrigeradas. Mucho cuidado con la manipulación de los almentos. Si siempre hay que extremar las condiciones higiénico-sanitarias, cuando llega el calor mucho más.
-Huya de locales que estén sucios o que no nos den garantías. También extreme la limpieza en la cocina de su casa, sin olvidar el correcto cuidado y limpieza de los útiles de cocina.
-Use papel de aluminio o transparente para proteger los alimentos de insectos, auténticos transmisores de gérmenes.
Huevos
-Cómprelos intactos, sin roturas y con la fecha de caducidad impresa sobre la cáscara.
-Guárdelos siempre en el frigorífico. Haga bien las tortillas, cuajando bien el huevo, y no las deje reposar en el mismo plato en el que las ha batido.
-No haga grandes cantidades de mayonesa casera, sólo la que vaya a consumir en cada momento.
Verduras y frutas
-Lávelas con esmero antes de consumirlas, y si va a ingerir las verduras crudas, manténgalas unos minutos en agua con unas gotas de lejía de uso alimentario y aclárelas después con abundante agua.
-No las guarde más de una semana.
Pescado
-Compruebe que ofrezca un aspecto brillante y jugoso, y que la carne esté prieta y bien adherida a la piel y a la espina central. Las escamas no deben presentarse sueltas y las branquias han de lucir un tono rojo o rosado.
-La congelación puede ser una buena opción, siempre y cuando conserve correctamente la cadena del frío y si lo hace rápidamente para evitar su descomposición.
-Un pescado no aguanta más de tres días en el frigorífico.