Una unidad móvil de mamografías visita la localidad para realizar pruebas que ayuden en la conciencia y detección precoz del cáncer de mama
El cáncer de mama es un importante problema de salud pública por su trascendencia tanto sanitaria como social, siendo la primera causa de muerte por cáncer en el sexo femenino. La Consejería de Salud de la Junta de Andalucía puso en marcha hace 14 años el Programa de Detección Precoz de Cáncer de Mama cuyo objetivo se basa en una estrategia global de actuación frente al cáncer que abarca la prevención, diagnóstico precoz, atención sanitaria, cuidados paliativos, formación profesional y desarrollo de la investigación clínica.
Una unidad móvil de detección precoz estará varias semanas en el Centro de Salud ‘El Mirador’ para hacer mamografías a mujeres de entre 50 y 69 años del municipio, rango de edad con mayor riesgo de padecer la enfermedad.
“El diagnóstico temprano de esta enfermedad es fundamental no sólo para reducir su mortalidad sino también para poder actuar en sus fases iniciales y elevar la calidad de vida de las mujeres que lo padecen”, como explica la delegada de Salud, Raquel Vega. De hecho, se estima que la detección precoz, cuando el tumor no está extendido ni evolucionado, eleva el porcentaje de curación hasta casi el 90 por ciento.
A todas las mujeres que participan en el programa se les realiza una doble exploración mamográfica bianual; las pruebas son interpretadas por dos radiólogos distintos y en caso de que no revelen patología alguna, se vuelve a dar cita en dos años. En caso contrario, las mujeres son derivadas al hospital para estudios complementarios.
La mamografía es una prueba indolora y se lleva a cabo en pocos minutos. La experiencia ha demostrado que esta práctica preventiva consigue disminuir la mortalidad por cáncer de mama un 30 por ciento.