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El Rinconada demuestra constancia y se queda con los puntos in extremis después de un gol de Víctor Melli en el 93, que supo exprimir la estrategia
El Rinconada debutó en Liga con una sufrida victoria frente al Loreto, fruto de la fe y la constancia de sus jugadores, que nunca perdieron de vista la meta contraria y, cuando pasaban tres minutos del tiempo reglamentario, encontraron la recompensa a su insistencia con un gol que vale tres puntos.
Los pupilos de Andrés Millán afrontaban la contienda con las bajas de Sedeño, lesionado, y Selu, que no podrá jugar hasta noviembre, fecha en la que se cumplen seis meses que abandonó el Rinconada para fichar por el Ciudad Jardín, y que es el tiempo que estipula la Federación para permitir la vuelta a su club de origen.
La primera mitad terminó sin goles, aunque hubo dos claras ocasiones, en las botas de Garramiola y Erosa, que pudieron abrir la lata para los de Andrés Millán. Aunque el Loreto plantó cara desde el inicio, la línea de tres hombres altos atrás, con los Melli y Sergio, hacían inviables los acercamientos aljarafeños. Los centrales sufrían por abajo, pero los recursos del Loreto eran limitados.
La segunda mitad empezó con un ritmo vertiginoso y con un gol (en el 47) de Erosa, que rentabilizó con un buen remate de cabeza un pase de Niza. La estrategia de Millán daba sus frutos y el Rinconada, sin ser brillante amarraba el resultado. Durante esos instantes, parecía que podría llegar la sentencia, pero los blanquiazules no acabaron de matar el partido y el Loreto, en una que se les presentó, pusieron las tablas por medio de Belluga.
Poco después serían los sanjuaneros los que pudieron ponerse por delante, pero no acertaron a resolver. Cuando todos parecían firmar las tablas, otra jugada de estrategia, con balón colgado por Niza, sirvió a Víctor Melli, que se incorporaba al ataque, para rematar con la testa y dejar los puntos en el Nuevo Ramos Yerga para delirio de la afición.