500 euros
A partir del uno de enero entra en vigor la nueva ordenanza que penaliza la nor recogida de excrementos de perros.
Ésa es la cantidad máxima que los dueños de los perros
tendrán que abonar al herario público a partir del uno de enero en concepto de
sanción por no cumplir su obligación como propietario de animal doméstico y no
recoger los excrementos que depositen en la calle. «Ésta es una medida a la que
recurriremos cuando no exista colaboración vecinal y esté en juego la
convivencia y la calidad de vida», explica el edil de Medio Ambiente, Antonio
González Rubio.