32 rinconeros y rinconeras llevan un cuarto de siglo siendo secretos cantantes de paisano, todo un récord celebrado con un concierto conmemorativo.
Fotografía: Familia Mulero
Un concierto conmemorativo es la mejor forma de celebrar los 25 años de
funcionamiento de una agrupación coral compuesta por 32 rinconeros y rinconeras
que tienen en su haber un innumerable listado de actuaciones por la provincia y
por gran parte del territorio nacional.
En 1980 surgió la idea de reconducir
la inquietud por que no se perdiera la tradición de cantar a la Navidad. En la
tienda de Pepe ‘Lauri’ fue donde se coció la idea de preparar algo para la Misa
del Gallo. De aquello se hizo cargo como director Julio Páez, quien después de
comprobar el ‘Adeste fideles’ interpretado en la Iglesia Virgen de las Nieves
-que debió salir a pedir de boca-, animó al grupo de secretos cantantes de
paisano a seguir ensayando en un arte tan difícil como la música coral
polifónica. Y desde entonces, hasta hoy no han fallado ni una Navidad ni en
tantas otras ocasiones en que ha sido requerida su presencia.
En estos 25
años la Coral Virgen de las Nieves se ha hecho un merecido hueco en la provincia
siendo demando su buen hacer en hermandades tan señeras como la Macarena, Los
Negritos, La O, el Cachorro y tantas otras cofradías que saben apreciar el
arte.
Especialmente emotiva fue su participación en 1990 en la misa
retransmitida por Televisión Española desde Las Cabezas de San Juan. De igual
forma, el montaje producido por el Área de Cultura, ‘Esencias’, reveló el
potencial musical de la Coral más allá de lo estríctamente polifónico
sacro.
La Banda de Música Cristo del Perdón ha sido compañera de viaje en
algunas de las actuaciones y con ellos han interpretado el pasodoble local ‘La
Rinconada, flor de lis’ -que también tuvo presencia en el homenaje-.
En La
Rinconada gozan del cariño de su público que llenó el Centro Cultural Antonio
Gala para darles el más fuerte y merecido de los aplausos por un concierto que
resume 25 años de historia en común.
Julio Páez y Rosabel Moreno, directores
de la Coral en diferentes momentos, fueron los responsables de la dirección del
recital en el que combinaron lo mejor de sus trayectorias, con piezas clásicas
religiosas y profanas.
Un sorpresivo ‘Adeste fideles’ sirvió para adelantar
la Navidad y remontarse 25 años atrás. Casi nada.
El acto incluyó la
proyección de un vídeo histórico conmemorativo y la celebración de una cena. El
próximo proyecto de la Coral: cantar en la Misa del Gallo.