Juan Antonio Gavira lleva desde los 20 años en el negocio del transporte. Ahora, a sus 59 años es el gerente y propietario de Soldigas Andalucía S.L., una empresa de distribución de gases comprimidos y material de soldadura para lo que dispone de una flota de camiones y seis empleados
A los 20 años, Juan Antonio Gavira comenzó a trabajar con su padre y su hermano en la empresa familiar de transportes, así que, como el mismo Juan Antonio indica “la cosa viene de familia”.
Tras un tiempo aprendiendo cómo funciona una empresa con sus pro y contra, decidió entrar en el mundo de los negocios y desde entonces lleva en el gremio con la misma empresa que ha ido cambiando de nombre para adaptarse a los nuevos tiempos.
“Soldigas Andalucía surgió en el año 1992 y tras estar ubicada en Dos Hermanas decidimos mudarnos al Cáñamo 3 y adquirir una de las naves”. Actualmente se encuentran en la calle Ingeniería de este nuevo parque empresarial rinconero, en una nave de alrededor 550 metros cuadrados que Gavira ha adaptado para llevar a cabo su trabajo con oficinas y almacén.
La empresa se dedica principalmente a la distribución de gases comprimidos destinado a clientes de la provincia de Sevilla básicamente, “este servicio hace llegar al cliente los gases que necesita para su actividad, ya sean gases destinados a soldadura, medicinales, o alimentación. Para ello, disponemos de una red de depositarios en toda la provincia. Además, somos distribuidores oficiales de ABELLÓ-LINDE, una de las principales marcas de gases del mercado ”, explica.
Soldigas distribuye gases medicinales a todos los centros de salud de la provincia de Sevilla, incluidos los del municipio. Sin embargo, la situación de crisis actual también le ha llegado a este negocio. “Tenemos menos volumen de trabajo en lo que a industrial y alimentario se refiere, aunque el medicinal se mantiene”.
Juan Antonio opina que la innovación es la clave para seguir adelante. “Mantengo el mismo personal y facturación a base de implicarme en cosas nuevas, en principio sólo me dedicaba a industria, luego me metí en alimentación, donde tengo muchos clientes, y desde hace un año más o menos estoy en el tema medicinal, y sigo buscando para poder mantenerme”.
En su empresa trabajan seis personas y dispone de una flota de transportes propias con tres camiones pesados, dos ligeros y dos furgonetas.
Además de la distribución de gases comprimidos ofrece una serie de productos relacionados. Tanto es así, que disponen de todo tipo de manoreductores, para todas las botellas suministradas, y material de aportación (electrodos e hilo-electrodos) y protección (guantes, botas, petos, ...), destinados casi expresamente para su uso en soldadura, así como la maquinaria necesaria para ello.
“Para superar la crisis es necesario mucha constancia, nuevas ideas dentro del negocio y contener los gastos, sólo así consigues mantener tu empresa, a tu equipo que depende de que tu gestión sea eficaz y por supuesto a uno mismo. La situación está complicada pero hay que luchar”.