Claudio Pulido reproduce sobre cualquier superficie todo tipo de pinturas y sueña con ver el conjunto de su obra expuesta en el Centro Cultural de La Villa
Al concertar la entrevista, Claudio Pulido, está en plena faena. Se encuentra pintando, aunque no una de sus obras pictóricas, sino el piso de su sobrina. "Me encanta todo tipo de pintura, ya sea brocha gorda o pincel fino", dice cuando se presenta, a lo que añade: "Todo puede servir como lienzo; un cuadro, una pared o el techo". Y predica con el ejemplo. Basta visitar su taller para comprobarlo. Sobre el techo un enorme crucificado, algún retrato en la pared, lienzos de todas las formas y tamaños, para recoger la obra de este singular artista, que firma sus obras cambiando la 'u' de su apellido por una 'v', "como hacían los romanos", y que después de permanecer en una carpintería durante 28 años fabricando baldosas de parquet, decidió dedicarse de lleno a lo que ha sido su gran pasión desde siempre: la pintura.
Fue a partir de entonces cuando su obra empezó a cobrar enjundia, aunque el interés por pintar lo expresaba desde los nueve años -ahora tiene sesenta-. Como él mismo reconoce, "aprendo a base de equivocarme, porque lo que es carrera estoy más pegado que un sello de un real", afirma sonriente para, a renglón seguido, ponerse serio. "Ojalá pudiera volver atrás y acudir a la escuela de bellas artes para formarme". "En mis tiempos sólo cabía trabajar para comer, mientras que hoy hay grandes facilidades para que los jóvenes adquieran conocimiento".
Si atendemos a la definición que dio en su día Picasso, Claudio es un artista, pues "un pintor es aquel que pinta lo que vende, mientras que un artista es el que vende lo que pinta". Eso sí, a pesar de que no existe ánimo de lucro en su trabajo, no renuncia a vender sus obras. "Si alguien quiere una de mis pinturas, está en venta, porque una ayuda para adquirir materiales siempre es bien recibida".
A la hora de clasificar su obra, reconoce abiertamente que es un pintor realista. "Yo pinto lo que veo, porque no entiendo otros estilos más abstractos". "No pretendo interpretar la realidad, sino reflejarla". No obstante, después de la visita de un pintor famoso a su taller, "de cuyo nombre no puedo acordarme", comenzó a pintar extractos de cuadros famosos o a combinar distintas obras. "Nunca puedes cerrarte a nada en el arte, por eso yo siempre digo que la mejor obra es la que está por hacer".
De cara al futuro, sueña con exponer su obra en el Centro Cultural de La Villa, algo que quiere llevar a cabo, pero para lo que, como afirma, "me falta que me den el último empujoncito". "Distintas personas me han dicho que me anime y que muestre mi obra a todo el municipio y es un anhelo que tengo, pero no termino de dar el paso, aunque estoy seguro que tarde o temprano lo haré".