Pilar Escudero analiza los programas municipales propios y con otras Administraciones para paliar, dentro de sus posibilidades, la situación en la que se encuentra parte de la ciudadanía
¿Cómo ha evolucionado el trabajo que desarrolla su concejalía?
La evolución del área de Bienestar Social en estos últimos años ha estado muy marcada por la situación de crisis que está viviendo nuestro país desde el año 2007. Es verdad que han ido cambiando los perfiles de los usuarios del área y, en cierto modo, hemos tenido que ampliar los servicios que se prestaban para dar una respuesta más cercana y más eficaz al creciente número de demandas.
Vivimos tiempos difíciles y usted ve a diario la cara más dura de la crisis. ¿Cuál es la situación real y el azote de la crisis en La Rinconada?
La crisis está generando mucho desempleo, un problema al que La Rinconada no es ajena. Ello implica un aumento en las visitas al área para demandar ayuda, dentro de las distintas respuestas que ofrece Bienestar Social, tanto a nivel de solicitud de prestaciones, ayudas de emergencia y otros servicios, como ayudas a la dependencia o a familias en riesgo de exclusión social.
¿Cómo es el día a día de ver la cara más amarga de la crisis?
El trabajo del área se ha multiplicado. Los distintos equipos especializados del área han aumentado el número de casos que tratan. Yo personalmente, desde mi ámbito político, también atiendo a vecinos y he notado el incremento de visitas solicitando una ayuda laboral que, a día de hoy, el mercado no ofrece y que el Ayuntamiento, desde una apuesta clara y firme para intentar ayudar a todas las familias posibles en el municipio, ha venido desarrollando y sigue haciéndolo. El Ayuntamiento no es el responsable de esta situación, pero es su principal preocupación y ocupación ayudar a estas familias poniendo sus recursos disponibles al servicio de las personas.
¿Cuáles son las iniciativas que hay en marcha desde su área?
Las iniciativas que se han puesto en marcha estos últimos años a este respecto, se han centrado en programas propios o transversales con otras áreas municipales y Administraciones de ayuda laboral. Me refiero a planes sociales propios, como el Plan Extraordinario de Empleo y el Plan Municipal de Fomento del Empleo, el Plan de Urgencia Municipal, de la mano de la Diputación y ampliado con fondos propios por parte del Consistorio, las becas sociales, que suponen una iniciativa pionera que financia, con recursos propios del Ayuntamiento, ayudas para personas desempleadas que se forman en distintas materias, o el programa Proempleo, que forma a personas en una situación especialmente delicada en tareas de ayuda a domicilio o atención comercial, entre otras acciones. En definitiva, una serie de acciones que posibilitan que quienes peor lo están pasando tengan una renta mínima en sus hogares para que les ayude a salir adelante.
¿Cómo augura la evolución de esta situación ante los recortes que se anuncian desde el Gobierno central?
Soy una persona bastante optimista y creo que vamos a salir de esta situación, pero creo que el Gobierno de la nación se está equivocando de pleno en las políticas que está llevando a cabo, sobre todo aquellas que implican recortes en bienestar social. Un país no puede crecer con medidas de austeridad en ese campo, y con el desmantelamiento del estado del bienestar que nos ha costado 35 años de Democracia conseguir. Estamos volviendo a etapas predemocráticas en las que los españoles no teníamos una sanidad, educación y bienestar social públicas. Se está poniendo en riesgo la Ley de Dependencia, que se está viendo mermada por los recortes del Gobierno central. Tenemos un importante recorte en los fondos del Plan Concertado, que es el que posibilita que se desarrollen las políticas de bienestar social y que para 2013 se va a recortar un 67 por ciento, en el Plan Nacional de Drogas, en los servicios, prestaciones y políticas en el ámbito de la discapacidad… Los ciudadanos, Ayuntamientos, trabajadores o pensionistas no han sido quienes han generado la crisis, pero sí la están pagando.
Sin embargo, la apuesta municipal es opuesta a las noticias que llegan desde el Gobierno Central…
En La Rinconada tenemos las ideas muy claras y los principios que rigen nuestra acción de Gobierno. No hay un solo euro de recorte en bienestar social, sino que, al contrario, en este último año se ha visto incrementado el Presupuesto y en 2013 se volverá a incrementar, porque no podemos plantear recortes en los colectivos que más necesitan de los servicios públicos para seguir teniendo una calidad de vida igualada a la del resto de ciudadanía. Crecen los fondos destinados a ayudas de emergencia, las partidas de los programas de empleo, se mantiene la atención a la dependencia, los servicios a las personas con discapacidad, a los inmigrantes… En definitiva, una apuesta clara por las políticas sociales forma parte de la columna vertebral del Consistorio.
¿Cómo es valorado el trabajo de su Área por parte la ciudadanía local?
No soy yo quien debe contestar a eso, pero creo, modestamente, que estamos haciendo un buen trabajo de atención a la ciudadanía porque, ahora, es la mayor demanda que tenemos: unos servicios de calidad, una atención directa y humana, en la que se escucha a la población que atendemos.
¿Qué papel juega la ciudadanía en esa labor solidaria?
Es muy gratificante decir que en La Rinconada hay un tejido asociativo amplio en el ámbito social, muy concienciado con sus conciudadanos. Tenemos asociaciones que trabajan con personas con discapacidad, enfermos de Alzheimer, toxicómanos, con mayores, con personas necesitadas… Tenemos una sociedad muy participativa, solidaria y que, en estos momentos, se está volcando en campañas propias o surgidas de la Administración para ayudar a quienes peor lo están pasando.
Usted también es concejal de Fiestas Mayores ¿Cuáles son los proyectos en los que trabajan?
Estamos ultimando el proyecto de la Cabalgata de Reyes única, una novedad en la sociedad rinconera, dentro del objetivo del Gobierno de unificar los festejos de ambos núcleos. Ello implica mucho trabajo para coordinar que todo salga bien entre diferentes áreas municipales y, además, contribuye a la dinamización económica, con empleos e inversión en empresas y comercios locales. Luego vienen los carnavales, donde este año estamos trabajando en un pasacalles infantil el viernes en San José y las dos Ferias que, cuando la situación lo permita, se unificarán en la Feria de la Unión.
Por último, aprovechando la Navidad, ¿qué le pide al año nuevo?
Pido que la situación vaya cambiando, que miremos al futuro con ilusión, sin dejar de ser optimistas. La ciudadanía siempre va a tener el apoyo de su Gobierno local. No es justo que los que no han provocado esta situación, sean lo más perjudicados por ella.