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El Rinconada saca un punto ante el Guillena en un duelo en el que acabó con dos expulsados y que estuvo una hora y media parado por una aparatosa lesión de Víctor Melli, que tuvo que ser evacuado en helicóptero
El Rinconada sacó un punto que, si bien no le sirve para recortar diferencias con los que marcan el ascenso a Primera Andaluza, sí supone todo un éxito si atendemos a que en el 17 fue expulsado Colela y, antes del descanso, también vio la roja Borja, por lo que los de Andrés Milán jugaron toda la segunda parte con nueve jugadores. Pero lo más destacado del envite, sin duda, fue la lesión de Víctor Melli, que cayó al suelo con un importante esguince en el tobillo que hizo temer una lesión muy grave del central. De hecho, iba a ser evacuado en una ambulancia, pero, al no haber médico acompañando al conductor, se optó porque lo trasladará al hospital Virgen Macarena un helicóptero, en lo que, sin duda, fue la imagen del día. Tras las primeras exploraciones se confirma que sufre rotura de ligamentos en el tobillo aunque habrá que esperar a mañana para saber si tiene que pasar por el quirófano, una vez remita más la inflamación. De requerir una intervención quirúrgica, ésta tendría lugar en la clínica Santa Isabel de la capital hispalense.
En lo que se refiere al juego, que estuvo una hora y media parado por la lesión de Melli, los rinconeros se quedaron con diez por una supuesta agresión de Colela a un contrario en el minuto 16. No obstante, los de Andrés Millán se adelantaron en el marcador por medio de Borja. Precisamente, en la celebración del tanto, el jugador lesionado debió pisar mal y cayó con signos evidentes de dolor y un estado preocupante del tobillo.
Al filo del descanso, Borja también se fue a la calle por doble amarilla y el Guillena puso las tablas en el marcador.
La segunda parte estuvo muy desproporcionada por la inferioridad rinconera. No obstante, los de Andrés Millán defendieron con orden, y se acercaron a la meta de Joselu a través de la estrategia y con un fútbol directo y vertical, que le dio dos opciones inmejorables de llevarse la victoria, ambas en botas de Niza, pero el arquero, cambió su rol de villano en la primera vuelta por el de héroe y detuvo un penalti al especialista blanquiazul y le sacó una mano milagrosa poco después.
Los guilleneros también gozaron de algunas ocasiones, la más clara una falta botada por Jesuli que dio en el palo y acabaron embotellando a un Rinconada que celebró con dedicatoria para su compañero el punto conseguido.
Foto: @UDRinconada