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El Tres Calles, plagado de bajas, cae ante el Sinapsis Luque a consecuencia de su mal inicio y de la falta de pegada
El Tres Calles cosechó una nueva derrota frente al Sinapsis Luque, en un encuentro que los de Colegui dejaron escapar en los tres primeros minutos, cuando los cordobeses se pusieron 0-2 en el marcador, una renta que ya sería insalvable.
Los rinconeros, que no podían alinear a los lesionados Mateo y Vicente, ni a Waito, por motivos técnicos, se encomendaban al jovencísimo Ibán, a Montero o a Diego Cangrejo en la faceta goleadora, pero ninguno parecía tener el santo de cara. Para colmo, la empanada defensiva inicial supuso un severo correctivo que obligó a asumir riesgos y a desordenar la idea inicial del entrenador.
A partir del ecuador de la primer parte, los locales empezaron a tener más l dominio de la pelota y a rondar la meta de Nono. Hubo algunas buenas ocasiones, pero entre la defensa y el portero visitante las desbarataron. Para colmo, en una contra, antes del descanso, los cordobeses iban a ampliar las distancias en el marcador.
Tras la reanudación, el Tres Calles comenzó una presión en toda la pista, tirando de un mermado físico, que tampoco es el de hace un par de meses, y taponando la salida del balón del Sinapsis que, si bien es cierto que concedió algunas ocasiones, supo resguardar muy bien su marco y casi no dio opciones a los de Colegui.
Por su parte, los rinconeros sufrían a la hora de hacer el balance defensivo y sólo el buen hacer de Antonio evitaba que la amplitud del marcador fuera mayor. En una de estas, el arquero no pudo frenar el ímpetu visitante y los cordobeses agrandaron la herida con el 0-4.
Después, Ibán iba a hacer el gol del honor pero, sólo dos minutos después, y con un doble penalti de por medio que Antonio mandó a córner, el cuadro de Luque hacía el quinto tanto.
En el tramo final, de otro doble penalti, se redondeó la cuenta al 1-6 final, que deja a los de Colegui muy lejos del ascenso, un objetivo que, si bien no se esperaba al inicio del Campeonato, sí era soñado por algunos aficionados viendo la respuesta que ofrecía la escuadra rinconera.