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El Rinconada remonta al Puebla con un doblete de Braulio y un gol de Alberto y se agarra a las matemáticas para mantener la fe de su hinchada en el ascenso
El Rinconada se llevó tres puntos ante otro de los favoritos al ascenso en un partido jugado de poder a poder en el que los hombres de Andrés Millán supieron secar la línea de creación del cuadro cigarrero, sobreponerse al tanto inicial visitante y acabar derrotando con unos guarismos que incluso pudieron ser más abultados.
El partido no empezó bien para los blanquiazules ya que, en el minuto 3, Gómez aprovechó tras ganarle la espalda a la defensa, para adelantar en el marcador al Puebla. El Rinconada, que tenía la baja por sanción de Niza, no recuperaba a Sedeño y perdía a Caro por una bursitis en el codo, estaba bajo mínimos para plantar cara a un conjunto que estaba en ascenso y que, antes del choque, marcaba la distancia rinconera a la Primera Andaluza. Una derrota condenaba a los de Millán a seguir un año más en Preferente. El puebla tuvo dos acercamientos pero, primero Andrés y luego la falta de puntería cigarrera evitaron que los visitantes ampliaran la renta.
Pero sí algo tiene este equipo del Rinconada es casta y, con sus armas tradicionales y grandes dosis de autoconfianza, empezaron a cercar la meta del Puebla. En el 32 se produce un remate que repele con la mano un jugador cigarrero, pero Barquero Alegre señala córner. En el saque de esquina, en dos tiempos, Braulio, que se estrenaba como local y era de la partida tras la anulación de la cartulina roja vista la semana pasada en Arahal por parte del Comité, ponía las tablas en el marcador, estrenando, de paso, su cuenta goleadora con la camiseta de los del Leonardo Ramos.
El gol descompuso al Puebla y acrecentó el dominio rinconero, que se comía por momentos a su rival noqueado, y que amenazaba con el segundo que no iba a tardar en llegar. Alberto recibió un balón rechazado en la frontal y se sacó un zapatazo imparable para le portero que adelantaba a los blanquiazules en el electrónico.
Con el 2-1 se llegó al descanso, momento en el que empezó a llover, por momentos, de forma copiosa, sobre el Leonardo Ramos. Cuando el balón empezó a rodar, tras un choque entre David Martos y Andrés en el que el arquero se quedó doliéndose en el suelo, el trencilla iba a amonestar por segunda vez al ariete cigarrero, lo que dejaba muy bien el choque para el Rinconada. Luego se iba a ir a la calle también un inquilino del banquillo visitante por un encontronazo con Andrés Milán que, afortunadamente, no pasó a mayores.
El choque era de los locales, que no se conformaban con la mínima renta en el marcador e iban a por el goal average particular. Alberto tuvo el tercero, pero su lanzamiento de falta se estrelló en el larguero y el posterior rechace, de Borja, se fue fuera por poco. Pero el Pichichi blanquiazul estaba enchufado y en otra contra en la que ganó bien la espalda a la defensa, cedió a Braulio para que, a puerta vacía, pusiera el segundo de su cuenta y el tercero del Rinconada.
Con el 3-1, los de andrés Millán contemporizaron el choque e impidieron a los cigarreros acercarse a los dominios de Andrés, a pesar de la entrada en el campo de goleadores consumados como Ángel Gavilán, que pasaron totalmente desapercibidos.
El Domingo de Ramos, por los caprichos de la Federación, el Rinconada tendrá que jugar en La Ranilla ante el Barrios Unidos, en una de las salidas más complejas que le restan a los de Andrés Millán que, de ganar, se meterían de lleno en la lucha con los mejores de la tabla.