Deportes |
El San José pisotea los méritos obtenidos en la presente campaña con un final infame que dilapida cualquier mínima posibilidad
Partido polémico el disputado por el San José en Brenes, que se resolvió a dos minutos del noventa con un gol de Arenal, escasos minutos después de otro tanto anulado por un más que justo fuera de juego a Plusco, que se fue expulsado tras protestar la acción al trencilla onubense Acuña León.
No fue la única jugada digna de análisis, pues desde la falta que dio origen al primer gol azulino, en la que el auxiliar decretó penalti para rectificar posteriormente y sacar la infracción fuera del área, pasando por un gol anulado al Brenes y un penalti a Plusco de manual que se fue al limbo en la primera parte, por no hablar de las expulsiones de Juan Carlos Garzón y el portero suplente cañamero Iván. Pero nada de eso justifica una derrota hiriente que deja a los azulinos con cara de tontos y que desacredita todos los méritos realizados por los cañameros en el presente ejercicio.
Sosa adelantó al San José con un remate de falta que se encontró con la colaboración del portero Johny, pero sólo dos minutos después, un canterano cañamero, Joaquín, puso las tablas en el marcador en una jugada rápida en la que se produce la enésima desaplicación defensiva de los de Juan Carlos Garzón.
Desde ese momento, como no podía ser de otra forma, los azulinos tomaron el mando del partido, aunque se mostraban demasiado espesos, sin profundidad ni fluidez, y con demasiadas lagunas. Bien es cierto que, antes del descanso, hubo un penalti de manual que se tragó el colegiado, malo de solemnidad, pero también anuló un gol al Brenes, cuanto menos, discutible.
El San José carecía totalmente de mordiente, no hilvanaba jugadas y la entrada de Diego López, que podría haber dado mayor dinamismo a la creación, no fue un revulsivo. Sin Álvaro y con Kiki lejos del nivel de otras tardes, el ímpetu visitante moría ante la defensa de los de Juanfran que, con un equipo de circunstancias, daba la cara y empezaba a asomarse por los dominios de Jairo a la contra.
El técnico local retiró a Genaro, otro ex cañamero, que deja la práctica activa del fútbol –un crack del fútbol provincial- que se llevó, a partes iguales, los aplausos de los aficionados locales y azulinos.
En el 83 tras una falta botada por Sosa, Plusco logró introducier el balón en el fondo de las mallas, pero el trencilla, a instancias de su juez de línea, anuló el tanto por un inexistente fuera de juego. Para colmo de males, mostró la segunda amarilla al juvenil que dejó a su equipo con diez.
En el 88, Arenal tiró desde lejos y el balón debió hacer un extraño a Jairo, pues se coló por el centro de la portería ante la mirada atónita de los aficionados.
Quería motivar de inicio a los suyos Juan Carlos Garzón diciendo que el traspiés de Rociera y Lebrijana era posible, pero si la premisa fundamental para mantener las opciones, que es ganar, no se cumple, da lo mismo lo que hagan los rivales.