La finca El Toril vuelve a convertirse en el punto de encuentro para festejar una jornada de convivencia, confraternización y buen ambiente
Como cada primer domingo de octubre, la Agrupación de Romeros de San Isidro Labrador acudió fiel a su cita con el santo y reunió a un nutrido grupo de ciudadanos de la localidad para celebrar la romería en su honor.
A las 09.00 horas, la puerta lateral de la Iglesia de San José se abría al público y el patrón de los agricultores iniciaba su andadura, acompañado por la junta de gobierno de la hermandad, encabezada por el hermano mayor, José Porcel, el párroco y la delegada de Fiestas Mayores, Pilar Escudero, quien alabó "la dedicación y la ilusión que demostráis cada año para que el espíritu de esta tradición siga latiendo en los corazones de los fieles y siga siendo un referente para los vecinos de la localidad".
Al ritmo de la música, con rumbas, sevillanas y el clásico tamborilero, caballistas, carrozas y carretas recorrieron algunas de las principales vías del municipio y continuaron su camino hasta la finca El Toril, donde disfrutaron de una jornada de convivencia, celebración y confraternización, cantando y bailando hasta iniciar el camino de vuelta al templo, donde fueron recibidos por una gran multitud que se agolpaba frente a la explanada de la Iglesia para ver a San Isidro, despedir la romería e iniciar la cuenta atrás hasta el año que viene.
El programa de actos previos a la romería también incluyó el tradicional paseo de caballistas y la ofrenda floral durante la misa de romeros celebrada el sábado de víspera.