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El San José logra una victoria sufrida y polémica que permite al equipo salir del descenso, en el primer partido tras la marcha de Garzón
El San José logró tres puntos de oro en el Anexo ante un Estrella San Agustín que ofreció muy poco pero que, al final, casi le da un disgusto al equipo en el que se estrenaba en el banquillo el otrora capitán cañamero, José Antonio Maldonado.
El nuevo inquilino del banquillo cambió el sistema, usando un 4-4-2 que por momentos se convertía en un 4-2-3-1, pero no revolucionó la concepción futbolística de su antecesor ni la convocatoria de jugadores. Sosa y Ruti conformaron el doble pivote con Mimi y Edu Calderón abiertos a las bandas, y Plusco y Manu como pareja de ataque, aunque Manu se venía abajo a recibir.
En los primeros compases los azulinos fueron quienes más lo intentaron, aunque sin claridad. Ambas escuadras demostraban el motivo por el que están en la parte de debajo de la tabla y dejaban ver sus carencias. Manu tuvo las más clara tras un balón interior de Sosa que cruzó ante la salida de Carlos, pero Mimi no llegó a rematar el pase de la muerte.
En la segunda mitad, los azulinos salieron con renovados bríos, al tener más urgencias que los alcalareños, que valoraban mejor el punto que les otorgaba el 0-0. Pero en el 58, tras un córner espléndido botado por Mimi, el más bajito, Edu Calderón, que estaba libre de marca, remató de forma inapelable con la testa y puso el 1-0.
Al San José se le aclaraba el panorama y se le aclaró aún más con la segunda amarilla al lateral diestro alcalareño Pablo. El dominio y las ocasiones eran locales y Joaquín, que entró por Manu, tuvo la más clara con un disparo lejano que se envenenó y se estrelló en el larguero de Carlos.
En el 82, en uno de tantos balones enviados a la espalda de la defensa, Cotán controló bien y atrajo hacia sí a los defensa, para darle la pelota a Edu Calderón que, solo ante Carlos, lo batió de tiro cruzado por bajo.
Con 2-0 parecía que todo estaba hecho pero el San José no sabe ganar sin sufrir y, dos minutos más tardes, el conjunto de Domingo Caro se iba a meter en el partido tras un gol de falta de Mariano, que encontró un hueco en el palo de la barrera donde no llegó Jairo. Demasiado premio para un equipo, el Estrella, que no había ofrecido nada. Los últimos compases fueron de acoso visitante, no por el peligro de sus llegadas, sino por la intriga de cada balcón que se colgaba al área.
En el 92, para perder tiempo, Maldonado llamó a un desganado Viñuela que, una vez en el campo, cometió una falta absurda que a punto estuvo de complicarle la vida a Jairo y en el 96, tocó un balón con las manos dentro del área. Para su fortuna y la del San José, el onubense González Rojas no lo vio o no lo quiso ver, pero las protestas le costaron la expulsión a un muy enfadado técnico visitante.