El peligro está en las calles, Que güeno que estoy y Entran dándoles coba, las representantes locales de la noche
El carnaval de La Rinconada vivió su segunda noche de coplas, con el desfile por las tablas del Antonio Gala de nueve agrupaciones, seis chirigotas y tres comparsas, llegadas desde el municipio y también de Dos Hermanas, Los Palacios, Tocina, Sanlúcar la Mayor, Mairena del Alcor y Alcalá de Guadaira.
Las presentadoras, Mila Sánchez y Tifani Ferreras, dieron paso a la primera agrupación de la noche que se subió al escenario con un tipo de fabricantes de venenos, con un disfraz de fantasía con levita y pantalón amarillo. Eran El veneno del trampuchero, la comparsa de Dos Hermanas, con letra y música de Óscar Ortega y dirección de Francisco Pavón, que cantó en los pasodobles a las promesas incumplidas de los políticos y a una madre que vuelve del coma porque su hora aún no ha llegado.
En los cuplés hablan de un policía que les pide la documentación y al que acaban dándole el teléfono. El estribillo pide “compartir el veneno que demuestra nuestro amor”.
El popurrit narra el trabajo de estos fabricantes de veneno, cuyo forillo representa un laboratorio alquimista.
A continuación, la primera chirigota de la noche. Desde Los Palacios llegaban Los Orgullosos, que gozaron de muy buena acogida por parte del público local, como ellos mismos expresaron posteriormente en redes sociales. Con letra de Gustavo Pérez y Francisco Rincón, música de Juan Manuel García, y dirección de Fernando Valle, representaban una cabalgata del orgullo gay, con un toque picante tirando a borde, que se torna serio en el primero de los pasodobles, en el que piden respeto para el colectivo al que representan. En el segundo hablan de la impotencia que sienten ante la pasividad social ante los recortes en los derechos y libertades.
Los cuplés hablan de que no les gustan los metrosexuales y de un amigo capillita con remate alusivo al tipo. El estribillo dice que si “te sientes orgulloso, súbete a esta caravana”.
El popurrit cuenta el desfile durante el día del Orgullo Gay muy alusivo al tipo, despertando las risas entre el público.
La segunda comparsa de la noche llegaba desde Tocina, desde donde se estrenaban en el concurso. Era El mundo de las maravillas, con letra de Antonio José Hernández, la música de Rafael Gómez y Antonio Jesús Bátalo, y dirección de Rafael Gómez. Representaban a conserjes de museo que mostraban las maravillas del mundo. Piropo a Andalucía en el primer pasodoble, “el mundo de las maravilla”, mientras que en el segundo es una crítica a los distintos personajes que hacen que el mundo no sea maravilloso.
Los dos cuplés dedicados a Nacho Vidal, encadenando unos con otros. Crítica política a los dos grandes partidos en el estribillo. Buena acogida del público para esta comparsa de Tocina.
Antes del descanso, se subieron a las tablas las célebres Rinkikinkis, este año representando a mujeres de mediana edad que se acaban de sacar el carnet de conducir. Con letra y música de la agrupación y dirección de Saray Requena, se presentaron estos peligros de la carretera, que cantaron, en sus pasodobles, a las ganas de volver a los escenarios desde la final del año pasado. En el segundo piropean a los abuelos con giro al Alzheimer, hablando del temor a que deje de reconocerlos.
Los cuplés hablan del tiempo que estuvieron en la autoescuela para sacarse el carnet y de que Froilán está triste porque no hay latas de coca Cola con su nombre.
El público estuvo entregadísimo todo el repertorio. Hubo un guiño a Los Surferos que, con el tipo de Viagras Glorias, participaron como figurantes. No faltó el célebre “y que culpita tengo señores, si es que yo soy de sangre caliente”.
Tras el descanso, llegó al Antonio Gala otra agrupación que se estrenaba en las tablas, Los del terreno, que venía desde Sanlúcar la Mayor, con letra y música de Nacho Márquez, y dirección de Alejandro Gil. Representaban la plaza del pueblo donde confluyen los personajes de un pueblo. En los pasodobles critican al Gobierno por los desahucios en el primero, y a la iglesia en el segundo.
Los cuplés vuelven a hablar de la iglesia y a que ir de veraneo cansa más que quedarse trabajando.
La comparsa de Mairena del Alcor Las Cantacuentas, antiguos Don Pepito, finalistas el año pasado, que éste se presentaban con un tipo de cobradores de sueños rotos que no se han cumplido. En el primer pasodoble pusieron al público en pie con un piropo a La Rinconada, como agradecimiento al trato dispensado el año pasado, en el que estuvieron en la final. El segundo, muy crítico con Rajoy, al que acusan de engañar al pueblo para salvar a la banca.
Los cuplés fueron para los maletines de UGT y a las bondades de su disfraz. El estribillo prometen limpiar las deudas con besos y alegría.
Una de las chirigotas que se estrenan este año en el carnaval fue la encargada de regalar su repertorio al respetable. La agrupación local Que güeno que estoy, con letra de José Miguel Tapia, música y dirección de Luis Ridao, representaba el interior de una carnicera y las delicias que se guardan en sus cámaras. Un tipo muy chirigotero. En los pasodobles canteron a la guitarra, como piropo, y a los hijos nini personalizando en los casos de adolescentes violentos.
Los cuplés fueron para la vida sexual de los funcionarios y para la vida sexual según la región de España con previsible chiste alusivo a Cataluña.
El popurrit cuenta las peripecias en la carnicería. El público estuvo muy animoso con estos chirigoteros locales y los despidió con muchos aplausos.
La chirigota de Alcalá de Guadaira, Esta noche la cogemos, fue la siguiente en desfilar por el coliseo rinconero. Representaban a cacos en un museo y llevaban una presentación alusiva al tipo. Llevaban letra y música de Francisco José Vega, y dirección de Raúl Guerrero. En los pasodobles hablaron del sacrificio que hacen los carnavaleros para cantar en las fiestas. El segundo habla de la Doctrina Parot y de la excarcelación de presos de ETA.
Los cuplés para las distintas varas de medir según quien robe y para una mansión muy particular en la que entraron a robar. El estribillo es alusivo al refrán quién roba a un ladrón tiene cien años de perdón.
Por último, llegó el estreno de otra chirigota local, Entran dándoles coba, con un tipo de barrenderos de La Rinconada. La letra, música y dirección corría a cargo de Joselito Fernández, con la colaboración de Manuel Campos Rodríguez, Lito.
Los pasodobles, de corte serio, reivindicaban la importancia de las nuevas agrupaciones, el primero, y piropeaban a las madres, el segundo. Los cuplés fueron para la infanta Cristina, que podría dar las campanadas para explica qué son los cuartos, y para el Betis, que debería tirar de la cantera. El estribillo habla de la escoba, que les recuerda a la bruja de su suegra.
Lo que barren por la Rinconada es el motivo del popurrit, con muchas alusiones locales, que gustaron al público que, a pesar de la hora, los despidieron con muchos aplausos.
En la función de mañana, se conocerá el nombre de las agrupaciones que pasan a semifinales.