A las de la Hermandad Cristo del Perdón y la asociación de fieles ‘El Olivo’ se unieron otras realizadas a título particular por vecinos y vecinas del municipio
Un año más, el mes de mayo trajo consigo las procesiones de las tradicionales cruces de El Olivo y de la Hermandad Cristo del Perdón. La primera de ellas tuvo su salida desde el convento de las Hermanas de la Doctrina Cristiana donde esta asociación de fieles tiene su sede. En torno a las 6 de la tarde de un soleado sábado, esta agrupación puso en la calle su paso que contó con el acompañamiento musical de la Agrupación Musical Nuestra Señora de la Encarnación de San Benito. Mientras tanto, en la parroquia de San José, todo se preparaba tanto en el interior como en el exterior del templo, para proceder a la procesión de su Cruz de Mayo cuya salida estaba prevista para las 7 de la tarde. Minutos antes de esa hora, llegaba por el bulevar el paso de El Olivo que era recibido por un nutrido grupo de personas que ya lo esperaban en la puerta de la iglesia.
Con la última chicotá que dejaba al paso de El Olivo en la puerta principal del templo, se abría la puerta lateral de la iglesia, para dar paso a la comitiva que precedía a la Cruz de la Hermandad del Cristo del Perdón acompañada por la Banda Municipal del mismo nombre. Tras la revirá del paso para enfilar la calle Cristo del Perdón, tuvo lugar el encuentro de ambos pasos cuyas cuadrillas enfrentaron su ya tradicional saludo. La procesión transcurrió su recorrido habitual hasta que cada uno de los pasos retomó sus respectivos itinerarios de vuelta a sus sedes.