Gabino estrenó ayer y hace doblete doblete hoy en el Centro Cultural de la Villa con una propuesta en la que combina humor, ironía, música y muchas sorpresas. Para descargar: Entrevista con Gabino Diego en Radio Rinconada.
Zangolotino, bobo cinematográfico, patoso entrañable
y hasta feo tierno. Estos son algunos de los adjetivos con los que se describe
el trabajo que el actor Gabino Diego ha venido defendiendo en 23 años de
profesión.
A sus espaldas, cerca de 30 películas, cinco montajes de teatro,
innumerables participaciones en televisión como innumerables son las
nominaciones a premios que ha recibido.
Gabino Diego es pese a su juventud,
un actor de referencia, quizá un secundario de lujo, un valor de éxito con
papeles de esos que todos los que saben cómo funciona la industria, desearían
tener.
Y como telón de fondo un físico que marca y define, que pese a
enclaustrar a priori en una tipología de personaje, se aprovecha al cien por
cien, se le fuerza para sacar partido hasta el punto de que se convierte en el
mejor aliado.
Tanto, tanto, que hay directores que le buscan para dar la
vuelta de tuerca de la originalidad y presentarlo como el seductor que cautiva
con otras armas: el encanto, la ternura, el humor, el ingenio. Ejemplo de esto
fue el spot de las pasadas navidades de Freixenet, donde compartía pantalla con
la increíble Demi Moore.
Ahora, Gabino ha decidido reunir en unos 90 minutos
y a modo de autobiografía actuada, los pasajes que más le han marcado de su vida
y de su carrera.
Con la óptica del humor afronta la autocrítica del
encasillamiento, se ríe de las críticas y de los críticos, trae al escenario
momentos, personajes y compañeros que están en la retina de todos los
espectadores.
En ‘Una noche con Gabino’, sorprendentemente, sorprende. En un
panorama audiovisual en el que el monólogo ‘club de la comedia’ parece que es
una fórmula agotada, el actor tira de recursos y arrastra al público con una
hilarante naturalidad por cada uno de los números arbitrados por un excelente
guión escrito por él mismo.
Con la excusa de buscar el hilo conductor del
espectáculo, hace un streaptease personal y profesional que le lleva a mantener
conversaciones con Aznar, Fidel Castro, Fernán Gómez o Santiago
Segura.
Explota sus habilidades como músico y canta en directo a Sinatra y a
Presley.
Y se atreve a toda esta propuesta de show porque sabe que cuenta con
el paracaídas de que cae bien, de que el público le quiere y de que genera esa
incondicionalidad afectiva. Ni defrauda, ni la desperdicia.
Parece que le
costó varios años decidirse a poner sobre el escenario lo que tenía escrito y
que tuvo que ser empujado por algunos de sus amigos como Antonia San Juan o
Jorge Sanz.
Y, afortunadamente, lo hizo. Buscó directora -Gina Piccirilli- y
se puso manos a una obra que sigue teniendo tres años después una excepcional
buena salud.
Buen provecho
La buena crítica ha hecho que los programadores
del CPAEM y los ayuntamientos (al 50 por ciento) lo ficharan para esta
edición.
Y es la voluntad de que nadie que quiera ver el espectáculo
se quede sin localidades, lo que ha llevado al Área de Cultura a programarlo
excepcionalmente en la provincia en sesión doble: jueves 4 y viernes 5 de
mayo.
- Para descargar: Entrevista a Gabino Diego en 'La mañana por delante', en Radio Rinconada.