Se trata de una herramienta que pretende optimizar los recursos humanos y materiales de las fuerzas de seguridad estatales y locales.
La Junta local de Seguridad dio luz verde, el pasado 31 de marzo, al Protocolo de Colaboración y Coordinación para la Protección de las Víctimas de la Violencia de Género, que persigue la optimización de los recursos que en esta materia despliegan tanto Policía local como Guardia Civil.
El objetivo de fondo de este procedimiento, como indica la edil de
Igualdad, Pilar Escudero, no es otro que la «optimización de todas las acciones
estatales y locales existentes para garantizar el cumplimiento eficaz de las
medidas judiciales de protección a las víctimas de esta lacra social».
Un propósito para el que es fundamental el establecimiento de «criterios
básicos de colaboración» entre Guardia Civil y Policía local, que tenga como
bases «la rapidez de respuesta y una atención de máxima sensibilidad y calidad»,
en «perfecta conjunción con los recursos públicos y no gubernamentales dedicados
al apoyo jurídico y psicosocial a las víctimas».
En cuanto al Protocolo de Protección, Escudero resaltó además, la
conveniencia de «un intercambio recíproco entre los cuerpos de seguridad de toda
la información relevante en cuanto a la atención prestada», de modo que «no
exista una innecesaria duplicidad de intervenciones perjudicial para la
víctima».
Escudero destacó también que el Protocolo viene a completar el trabajo
desarrollado por la Comisión Local de Seguimiento a la Violencia de Género,
constituida en marzo de 2000.
Para el alcalde, Enrique Abad, es fundamental la existencia de «una
pedagogía preventiva», que contribuya a la creación de «una mayor sensibilidad y
conciencia en la sociedad, fundamentalmente entre los
jóvenes».