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El Rinconada pierde con el Diablos Rojos, ha ganado uno de los últimos doce partidos y empieza a ver utópico alcanzar la Primera Andaluza
Quizás sea la peor Preferente –o
Segunda Andaluza de los últimos años-. Hasta siete equipos en cabeza están
separados por cinco puntos y no hay solidez por afianzarse arriba. En este
grupo y con un plantel inmaculado se presentaba el Rinconada, favoritísimo, no
sólo a
Después de eso pasaron cosas que ya son de sobra conocidas. Éxodo de futbolistas, destitución de José Antonio Arias, salida del Director Deportivo, Manuel Fenoy, desaparición del equipo juvenil y restructuración de los objetivos, encauzándolos a otros más modernos.
Llegaba al banquillo José Santizo, con un equipo roto y trataba de completar la plantilla pero, como decía él mismo, “era complicado armar un plantel competitivo con la temporada en curso”. Por ello los refuerzos han sido, en su mayoría, inactivos que, con más o menos calidad, tienen que afrontar el peaje de recuperar la forma.
Sin embargo, Santizo asumió el
reto con el objetivo de meter al equipo en Andaluza. Y sí aceptó es porque
entendía que había mimbres para ello. Seguramente lo siga creyendo, pero hasta
ahora el equipo ha ganado uno y ha perdido cuatro envites, está decimotercero y
sería un serio candidato al descenso si este año lo hubiese –aunque no llegar a
Primera Andaluza es como descender-, por lo que tiene que asumir su parte de
culpa en la marcha del equipo que está en caída libre y que tiene que visitar
el San Sebastián de
Ante el Diablos Rojos, con Abraham, que volvía desde el Camino Viejo, como titular en el eje de la zaga junto a Enma, encajaba un gol en un fallo defensivo en el minuto cuatro. Ismael, que estaba como lateral derecho, de forma involuntaria, se metía el balón en su portería. Demasiado fácil para un Diablos rojos que tomó más ventaja en el 23 por medio de Carrillo. De ahí al final, a contemporizar y a dejar morir una contienda que el Rinconada nunca dio sensación de poder, al menos, empatar, aunque se pidiera un penalti a Antonio Ávalos que el árbitro no pitó.
Lo mejor es que la igualdad de la categoría hace que el objetivo no esté descartado pero, viendo al Rinconada en estos momentos, se antoja complicado, muy complicado, poder acceder a él.