Casi 23 millones de euros invierte el Gobierno central en el proyecto más emblemático de urbanismo interior, reorganización de San José y modernización de la localidad. En enero se adjudican las obras que se extenderán a lo largo de 21 meses.
La desaparición del cauce abierto del arroyo Almonazar tiene los meses contados. Concretamente 21 a partir de que en enero próximo se abran las ofertas de las empresas que optan a la obra "de mayor envergadura que se ha acometido jamás en La Rinconada y con la que se situará a la localidad en la primera línea de modernización de la escena urbana", como explica el alcalde, Enrique Abad, quien también apunta que "es una obra necesaria, que resultará molesta pero de la que todos los ciudadanos saldremos beneficiados".
El calendario está servido desde que hoy mismo, el Ministerio de Medio Ambiente ha hecho pública la apertura del concurso para que las empresas dispongan de la documentación para presentar su solicitud. Hasta mediados de noviembre permanecerá abierto este plazo, a partir del que la atención se traslada al 17 de enero, día en que se abrirán las plicas de ofertas para someterlas a estudio. Los cálculos apuntan a que la adjudicación se podría realizar en los primeros meses de 2007, por lo que las máquinas comenzarían poco después a desmantelar el cauce.
En todo este proceso el Ayuntamiento estará presente aunque son el propio Ministerio y la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir los organismos encargados de la contratación, dirección y seguimiento de los trabajos, algo que a juicio del edil de Urbanismo, Antonio González Rubio, "refleja a la perfección el grado en que el Gobierno central ha hecho suyo este importante proyecto local".
En este sentido, el alcalde señala el satisfactorio proceso de negociación abierto con Medio Ambiente a partir de que en marzo del año pasado se firmara el convenio con Confederación "y del que hemos obtenido la máxima sensibilización de la ministra Narbona que asumirá con cargo a los Presupuestos Generales del Estado la financiación íntegra de los casi de 23 millones de euros necesarios".
Eliminación de cicatriz. Reconciliación con el pueblo.
Hoy por hoy, y desde hace 40 años, el cauce del arroyo Almonazar divide en dos partes San José y secciona por completo la vida diaria de los vecinos de uno y de otro lado, quienes andan sometidos al imperio de paso obligado por alguno de los tres puentes existentes. Esta realidad ha provocado que la zona más antigua, acotada por el cauce, resulte menos atractiva y envejezca en población y aspecto urbano. A ello se suman los reojos que durante las épocas de fuertes lluvias todos los rinconeros han puesto en las bancadas del arroyo con el miedo siempre presente a los desbordamientos que de forma continuada protagonizaba en los 60 y 70. A este miedo se puso fin en 1995 cuando el Gobierno de Felipe González hizo suyo el desvío del caudal de agua construyendo una corta hacia el Guadalquivir en la que se invirtieron 1.000 millones de pesetas.
"Con el compromiso del Gobierno Zapatero -señala Abad- se podrá hacer realidad el sueño rinconero, el proyecto de eliminación de la cicatriz histórica que jamás debió haberse construido y la reconciliación medioambiental del arroyo con su pueblo", en referencia a la integración del cauce como zona verde y de disfrute vecinal tanto en la fase tercera del parque empresarial El Cáñamo, como en la desembocadura natural al Guadalquivir adonde llegará la ampliación del ribereño parque de El Majuelo.