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El San José se reencuentra con el triunfo ante el Pinzón, se quita la presión y afronta con mayor optimismo y confianza su próximo desplazamiento a El Viso
El San José logró al fin enterrar
su racha negativa, que le impedía conseguir la victoria desde el triunfo en
Cartaya el pasado 12 de octubre, con una victoria por la mínima ante el Pinzón
onubense, en un partido marcado por la lluvia, que acompañó el desarrollo del
choque todo el encuentro. El cuadro de Moguer, el único que aún no ha ganado un
partido en el presente curso, salió respondón al Anexo al Felipe del Valle y
disfruto de algunas ocasiones, como una vaselina que se fue fuera por poco y un
trallazo a la misma escuadra que casi tira la portería cañamera.
Sin embargo, y a pesar de esto, las mejores ocasiones y el control del esférico fueron para los de Dioni Arroyo, que vieron como se anulaba un gol por fuera de juego a Resumi. Debutaba en el once inicial, por las bajas de Lolo y Ernesto, el ex del Ibarburu Iván, que cuajó un buen partido. Ya en la segunda parte, saltaría al césped el otro fichaje de la semana en los azulinos. El punta Fran Osuna se estrenaba con el San José en busca de paliar la sequía goleadora que acompañaba a los locales en los últimos partidos.
Y no fue Osuna sino Diego Mañas, que entró minutos después por Resumi, el que revolucionó el encuentro para el San José. Una internada suya en el 66 se convirtió en el único gol del partido. Tras meterse hasta la cocina y regatear al portero, marcó a placer desatando el júbilo en la sufrida afición cañamera. Y poco después, él mismo robó un balón mortal de necesidad, se lo dio a Osuna que, en el mano a mano, tiró fuera por poco.
Sebas se mostraba seguro en el área local y salía de puños con decisión, ya que el recurso onubense fue meter balones colgados al área. Catalán, el jugador de origen rumano, dio mayor profundidad a los de Moguer desde su entrada en el terreno de juego. Pero la gran ocasión volvió a ser del brenero Mañas. Un regate imposible para meterse entre dos contrarios le permitió un mano a mno que, en esta ocasión desbarató Cristian ante la desesperación de Dioni Arroyo que veía que el partido podía estar sentenciado.
Una mala salida del balón de Nino, casi con el tiempo cumplido dio la mejor ocasión al Pinzón. Un centro al área lo remató libre de marca Lucho, pero se fue a las manos de Sebas, que estaba muy bien colocado. Al final, acoso visitante sin generar peligro claro pero el marcador no se movería. Sufriendo, pero ganando, por fin, el San José, que respira en la tabla, aunque sigue en descenso, antes de visitar al Viso, ya con más ánimo y sin la presión de una racha negativa tan prolongada.