En un acto institucional solemne en el Centro Cultural de la Villa, Abad destacó la "solidaridad del Gobierno de Zapatero para con los hombres y mujeres de La Rinconada" frente a "las cortesías del desierto" de la etapa 1996-2004. La ministra de Medio Ambiente inauguró también una exposición retrospectiva sobre el impacto del Almonazar en la historia local.
"El fin de un pueblo es engrandecerse por sí y para la solidaridad entre sus hombres y mujeres". Con estas palabras de Blas Infante, se refirió el alcalde, Enrique Abad, al "respaldo y solidaridad" encontrado en el Gobierno Zapatero para el proyecto integral de solución al Almonazar, con un reconocimiento simbolizado en el Centro Cultural de la Villa en la ministra de Medio Ambiente, Cristina Narbona.
"Frente a las cortesías del desierto de otras etapas" -en referencia al periodo 1996-2004-, "el Gobierno de Zapatero ha dado una gran muestra de solidaridad para con La Rinconada" y "en nombre de sus 35.000 ciudadanos y ciudadanas" "le pido que acepte este pequeño pero emotivo recuerdo de lo que piensa y siente todo un pueblo".
Abad se dirigía de este modo a la ministra de Medio Ambiente, en cuya gestión se ha querido significar y reconocer públicamente, a través de la insignia de oro de La Rinconada, la implicación del Ejecutivo central para la metamorfosis del arroyo, sobre cuyo impacto en la historia local el edil de Urbanismo y Medio Ambiente, Antonio González, realizó una rigurosa y profunda radiografía en la apertura del acto institucional.
Narbona, que inauguró precisamente una muestra retrospectiva sobre el Almonazar, quiso referirse al inicio de las obras del arroyo, una inversión asumida íntegramente el Gobierno central, que ha librado con esta finalidad un montante de 24 millones de euros en los Presupuestos Generales del Estado.
En opinión de la titular de Medio Ambiente, se trata de un proyecto que "va a permitir recoger mejor las aguas residuales de la ciudadanía, así como reducir y evitar la contaminación que pueda darse en algunas situaciones". Otros objetivos a cumplir para Narbona serán, asimismo, los de "crear más espacios públicos en la ciudadanía" y desde luego, "cumplir el deseo de muchos vecinos que durante mucho tiempo han visto en el cauce una fractura insalvable".
Real Orquesta Sinfónica de Sevilla
La Real Orquesta Sinfónica de Sevilla puso el broche a la jornada en el Centro Cultural de la Villa, en un acto que contó con medio millar de personas. El reconocimiento a Narbona congregó a numerosas autoridades, entre otras, el delegado del Gobierno de España en Andalucía, Juan José López Garzón, el viceconsejero de Medio Ambiente, Juan Espadas, el subdelegado del Gobierno en Sevilla, Faustino Valdés y el presidente de la Diputación, Fernando Rodríguez Villalobos.