La entidad rinconera se corona nuevamente como el mejor club de España.
"Nos estamos acostumbrando a ganar siempre». Esta frase, pronunciada por el primer teniente de alcalde, Javier Fernández, a la conclusión del partido que llevaba el séptimo campeonato de España a las vitrinas del C.B. Soderin Rinconada, resume perfectamente el sentir de los aficionados que abarrotaron el Fernando Martín para llevar en volandas a los suyos.
La solvencia mostrada por los rinconeros durante toda la competición, la clara ventaja que traían del partido de ida y la experiencia competitiva de sus pesos pesados auguraban otra tarde de gloria.
Paracuellos del Jarama se había rendido a la calidad de los de Antonio Molina y pensar en la remontada era utópico para los madrileños que, no obstante, nunca renunciaron a la victoria.
En el primer envite, el dobles mixto, un ajustado marcador decantó la balanza a favor de los visitantes. No había motivo de alarma. Molina lo tenía claro: «Entra dentro de la lógica poder perder este partido, pero ahora llegan nuestras bazas». Dicho y hecho. Los partidos de dobles masculinos y femeninos se solventaron del lado local, con lo que una victoria más ya daba el título al Soderin Rinconada.
El técnico local quiso dar participación a jugadores forjados en la cantera y así, Alejandro Barriga y Laura Molina saltaron a la pista para rematar la faena. No hubo suerte. Ambos cayeron derrotados y el envite volvió a ponerse en contra de los campeones.
Aún así, la animosidad del público transmitía buenas sensaciones. La final estaba ganada y sólo era cuestión de tiempo cantar el alirón. Saltó a la pista Filipa Lamy para medirse a María Márquez, todo corazón, pero infinitamente inferior a la portuguesa, que le pasó por encima y dio el tercer punto al Soderin Rinconada, con el valor añadido de que suponía un nuevo título de campeón de España para nuestra escuadra más representativa.
El último encuentro, que acabó también con victoria de Carlos Longo, fue una mera anécdota porque la fiesta ya había comenzado.
Por séptima vez en su historia, los rinconeros tocaban la cima del bádminton nacional, dejando además la sensación de que hay que abrir hueco en las vitrinas porque se anuncian muchos más trofeos.
Y para muestra un botón: el segundo equipo del Soderin Rinconada consiguió ascender a Primera División poniendo de relieve el gran trabajo de cantera.