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La Unión Deportiva Rinconada ofrece un muy mal partido ante el CD Cazalla de La Sierra y piensa ya en la segunda fase, donde peleará por no descender
Aunque
aún no es matemático, lo cierto y verdad es que en el seno de la UD Rinconada
se comienza a preparar lo que va a ser una segunda fase de infarto. Los de
Nando de La Rosa, que tienen 8 puntos de desventaja sobre el 5°, quedando 9 en
juego, deberán quedar entre los cinco primeros de la segunda fase para no caer
al pozo de la 2ª Andaluza. A pesar de no ser el objetivo rinconero el hecho de
salvarse en la primera liga, lo cierto y verdad es que el poco nivel que se ha
visto en varios equipos de la liga, hacía arrojar luz y esperanza a un
Rinconada que compite mejor con los equipos de la parte alta, que con los de
abajo.
El
motivo es simple, el Rinconada sufre demasiado a la hora de defender juego
directo y balones en largo, y se siente más cómodo presionando a un equipo que
propone y quiere jugar desde abajo. Lo hemos visto en los partidos de Camas,
Villafranco o Atlético Central, donde el Rinconada ha mantenido siempre sus
opciones hasta el final debido al estilo que proponen los equipos mencionados.
Sin embargo, cuando juega con un equipo como el Cazalla (teórico rival de 'su Liga')
el equipo blanquiazul se diluye y no hace acto de presencia.
Si
a ello le sumamos las sendas bajas que atesoraba el pasado domingo el equipo
rinconero, la mezcla es explosiva. Sin Rafa Villanueva, Charro, Ávalos, Kisko,
Oskita ni Luis Cubero, el Rinconada quedaba a merced de una convocatoria con
muchos juveniles que, aunque dieron la cara, la experiencia en este tipo de
partidos siempre es clave para afrontarla. El Rinconada es un equipo muy joven,
y que dará sus frutos en un futuro, pero el presente es oscuro y preocupante, y
más aún cuando se sufre una plaga de bajas del calibre de la que está sufriendo
el Rinconada.
En
cuanto al encuentro, el Rinconada ni estuvo, ni se le esperó. Desde el minuto
uno estuvo a merced de un Cazalla de la Sierra que no tuvo que hacer mucho para
controlar el partido. Pronto se adelantarían los locales, aunque más tarde
Gata, con un zapatazo desde casi la frontal del área metía el balón en la red
para dar esperanzas a los suyos con el empate. Puro espejismo.
En
la segunda, a los cinco minutos, el Cazalla se volvía a adelantar en el enésimo
esperpento de la defensa rinconera, una tónica que parecía sanada en episodios
anteriores, pero ahora ha vuelto con fuerza. Al final, cuando el Rinconada lo
intentaba, sin éxito ni opciones, el equipo local asestaba el tres a uno
definitivo, cuando Suárez había sido expulsado y el Rinconada tenía a diez
futbolistas sobre el césped, para decepción de una parroquia rinconera que
tampoco se sorprendía visto lo visto en el Municipal de El Moro de la localidad
de la sierra norte.
Es momento de pensar en la segunda fase. Pero también, es momento de recolectar el máximo de puntos posible en la recta final de la primera fase porque aquí, todo cuenta. Lo mejor de este formato es que hay tiempo de reacción, y hay tiempo para salir adelante, aunque ni mucho menos con la imagen ofrecida este pasado domingo. Aunque está claro que las bajas fueron demasiadas, no parece ser un motivo de peso para ofrecer la imagen que ofreció el domingo, que preocupa y mucho a los rinconeros en la búsqueda de la salvación en esta atípica y alocada Primera Andaluza.
Iván Salgado