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El Rinconada remonta dos veces al Bellavista para mantener el pulso en la cima de la clasificación y comandar la tabla junto al Villafranco, al que visita el miércoles en el Rafael Beca
Dice un manual no escrito sobre el fútbol que todos los equipos que acaban
ascendiendo tienen un pinchazo inesperado, un partido que ganan sin merecerlo y
una remontada épica cuando todo está en contra. Bien, pues si el Rinconada
quiere subir, ya tiene su particular épica, en un partido que se complicó
muchísimo ante el Bellavista, pero en el que los de Nando de la Rosa nunca
dejaron de creer.
Ya de inicio se vislumbraba una tarea ardua. Sin Rupe, que sigue lesionado, sin Charro, que estaba de relleno en el banquillo, también lesionado, y sin Carlos Ávalos, Junior, Marrufo, Iván y Sabo. Jairo está renqueante del tobillo, aunque jugó, y hasta cuatro juveniles completaban la lista del técnico rinconero. Enfrente, un Bellavista reforzado con Mario, ex del Tomares, con veteranía atrás y con profundidad de banquillo, que quería meterse en el pelotón de cabeza.
En los primeros compases, el partido se complicaba sobremanera. Una contra
bien llevada por los capitalinos dejaba el balón a Mario que se sacaba un gran
lanzamiento ante el que nada podía hacer Jairo. Era el minuto 3 de encuentro y
tocaba remar a contracorriente.
El Rinconada partía igualado en la cabeza con San José, que tenía jornada de descanso, y con Villafranco, que jugaba en el Isidro Reguera de Camas. Los de Diego Román iban por delante y el marcador del Ramos Yerga otorgaba el liderato en solitario a los de Isla Mayor, tres días antes de tener que visitarlos en el Rafael Beca.
El Rinconada no estaba cómodo en el césped. La falta de Charro como ancla del equipo en la medular se notaba y los centrales sufrían en exceso con las acometidas del Bellavista. En éstas, llegó una nueva oportunidad visitante, concretamente para Doblao, otro ilustre veterano, pero Jairo se disfrazó de santo para evitar que el segundo subiera al marcador. Los locales lo intentaban, pero más a trompicones que con un patrón de juego claro, creando sensación de peligro en jugadas a balón parado, pero poco más. Los aficionados no lo veían nada claro.
Sin embargo, en el 43, Joni cogió la pelota, se escoró ligeramente a la
derecha, dejó atrás a su defensor y se sacó un tiro cruzado imparable para
Miguel Ángel, que devolvía el empate al marcador, resultado con el que se llegaba
al descanso. En el club rinconero se valoraba como un tesoro el tanto del ex
del Cerro, porque la primera parte no había sido la mejor de los de Nando.
En la segunda mitad, los blanquiazules salieron mandones. El equipo quería remontar y se echó sobre la meta visitante. No obstante, conformen pasaban los minutos se iban equilibrando las fuerzas o, peor aún, se inclinaban hacia los de José Romero, que volvían a avisar en una ocasión desbaratada, otra vez, por un gran Jairo.
El Rinconada movía el banquillo con las escasas armas que le quedaban, dando entrada a Parque y devolviendo al campo a Juan, que había abandonado el terreno de juego en el primer acto. El Bellavista tiene mayor enjundia entre los hombres de refresco. En el minuto, un córner botado por los visitantes acabó en un doble remate sobre el arco de Jairo que sólo pudo salvar la primera, porque la segunda acabó con el arquero recogiendo la pelota del fondo de las mallas. Era el minuto 75, el Rinconada estaba por detrás en el marcador y la situación se ponía complicada, porque los que estaban en el campo habían realizado un gran desgaste y desde el banquillo faltaban jugadores con la experiencia necesaria para darle al partido lo que necesitaba en un momento tan complicado.
El Rinconada se volcó sobre el arco de Miguel Ángel y, sólo cuatro minutos
después, Joni volvió a encontrar la llave para la igualada, devolviendo de
nuevo las tablas al marcador y permitiendo a su equipo puntuar lo que, en esos
momentos en la grada se veía como un mal menor después del desarrollo que
llevaba el partido.
Pero los rinconeros querían más y, sólo tres minutos después, cuando todavía se estaba digiriendo el tanto del delantero blanquiazul, Mimi se sacó un lanzamiento marca de la casa y puso el 3-2 en el electrónico del Ramos Yerga, lo que desataba la alegría en el césped, el banquillo y las gradas azulinas, que remontaban un partido épico.
De ahí al final, el Rinconada demostró experiencia. Parando el juego, jugando con el crono. El partido se encanalló un poco, fruto del cúmulo de emociones y a Hurtado Massies, que había vivido tranquilo el grueso del encuentro, se le calentó la mano y empezó a repartir amarillas, aunque sin llegar a expulsar a nadie.
Tras el pitido final, los de Nando lideran la tabla con 22 puntos, los mismos que el Villafranco, por lo que el duelo, el miércoles a las 17:30 horas en el Rafael Beca, decidirá al líder en solitario de la tabla, en un duelo por todo lo alto y una fiesta del fútbol en esta Primera Andaluza.