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Rinconada y San José se ven las caras en la quinta jornada de Liga, lejos de sus objetivos y con una obligación imperiosa de ganar. El que lo logre saldrá reforzado, pero el que pierda se quedará en una situación muy delicada
El próximo miércoles, a las 12:00 horas, en el Nuevo Leonardo Ramos Yerga, se ven las caras el Rinconada y el San José en la quinta jornada de Liga. No es la primera vez que se cruzan esta campaña, ya lo hicieron en los Cuartos de Final de la Copa RFAF con victoria final para los de Nando de la Rosa, que vencieron por 0-2 en el Felipe del Valle, tras haber caído 1-2 en el escenario donde se celebrará el choque.
A estas alturas, aunque la Liga no haya hecho más que empezar, ambos equipos están muy lejos de su objetivo, lo que da mayor trascendencia al choque y multiplica la exigencia, a mayores del partido en sí. Después de que la campaña pasada los rinconeros rozaran el ascenso y el San José, se venía de descender, se quedara a un paso de los Play Offs, este año el objetivo era muy claro: en los rinconeros por la exigencia de los conseguido y en los cañameros porque, sin paños calientes, cifraron como único objetivo los Play Offs de ascenso. Por eso, la situación es dramática, porque esos objetivos -independientemente de que la Liga apenas acaba de comenzar- a día de hoy están lejos de conseguirse. Y dada la trascendencia del partido y lo que implica, en sí mismo, un derbi, el vencedor saldrá reforzado y lloverá menos, pero el perdedor quedará en una situación muy delicada.
Los de Nando de la Rosa suman un punto de doce posibles, han perdido sus dos encuentros disputados en casa y sólo han podido puntuar en Mairena, ante un rival que jugó en inferioridad buena parte del encuentro. El último partido, jugado en Montequinto, se saldó con un 1-0 en contra, que deja al equipo en descenso, superado por el Mosqueo, que ganaba a domicilio en el Isidro Reguera de Camas.
A los cañameros no les van las cosas mucho mejor. Es cierto que suman cinco puntos, que estrenaron su casillero de triunfos en Pino Montano la semana pasada y que vienen de empatar, que no perder, su último encuentro. Pero los rivales cañameros, siempre en el plano teórico, eran bastante más endebles, a priori, de los que ha tenido el Rinconada. Un empate sin goles en Los Palacios ante el Mosqueo, una derrota dolorosa en casa ante el recién ascendido Pilas, el citado triunfo ante el San Pablo, y un empate, de nuevo en casa, ante el Demo, que puso las tablas en la prolongación del encuentro asentando un duro golpe a los de Marco Fernández, que ya se veían con el triunfo en el bolsillo.
En el caso del Rinconada, una victoria limpiaría el mal inicio, sacaría del descenso a los de Nando de la Rosa y llenaría al equipo de moral de cara a futuros compromisos. Sería una catarsis o reinvención para comenzar de cero. Pero una derrota dejaría al equipo con un punto de quince posibles, en zona de descenso -según los resultados podría hasta ser el colista de la tabla- y tras una derrota en casa ante el eterno rival. Se quedaría en una situación muy delicada.
Por su parte, una victoria del San José haría olvidar el traspié ante el Demo y acercaría a la zona noble a los cañameros, reforzados anímicamente por la victoria ante el eterno rival. Pero una derrota, después de las dudas que ofrece el equipo y su bagaje de resultados ante rivales, todos ellos, teóricamente inferiores, incrementaría las dudas, alejaría a los azulinos de los cuatro primeros puestos y echaría más leña al fuego respecto a las carencias que plantea la plantilla y de las que se llevan hablando desde el inicio de la temporada.
De cara al encuentro, los rinconeros tienen de partida una baja importante, la de David López, que cumplirá su segunda jornada de sanción tras ser expulsado ante el Torreblanca. Joni está pendiente de evolución tras retirarse lesionado ante el Montequinto. El resto, salvo contratiempo de última hora, deben estar a disposición del entrenador.
En los cañameros, Juanjo y Marcelo están lesionados, mientras que Selu, que no jugó ni un minuto ante el Demo -aunque estaba en el banquillo- debería volver, aunque dependerá de la evolución de las molestias. Manu Gallardo también podría volver a tener minutos, porque es un jugador de los llamados a ser importantes. Mateos, que tampoco estuvo ante el Demo por lesión, está pendiente de evolución, mientras que Pepe Calderón, que inició el choque en el banquillo, debería ser titular.
El partido será dirigido por el colegiado sevillano Gálvez Agüera, uno de los mejores árbitros de la categoría que ya dirigió la final del Play Off el año pasado entre el Rinconada y el Villafranco. También dirigió el derbi del año pasado en el Felipe del Valle, que finalizó en empate (0-0).