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3-0: Que no pare la fiesta

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El San José golea al Morón y suma su tercera victoria consecutiva para acercarse a los puestos de privilegio y dejar claro que, ni mucho menos, ha dicho su última palabra

Qué verdad más grande esa de que el fútbol es un estado de ánimo. El San José estaba muerto y, en sólo una semana, con tres victorias en otros tantos partidos, está más vivo que nunca. El relevo en el banquillo le ha sentado bien a los cañameros. Lo que antes no salía, ahora sale. Y, a mayores del técnico, nada ha cambiado. De hecho, 'Josito' Hernández no ha podido contar aún con Dani Sánchez, Ángelo y Mateos no estuvieron ante el Morón por sanción, ni Mimi por lesión. Hasta tres juveniles estuvieron en la lista ante los de 'Che'. Y el equipo no lo notó.  De hecho, Javi Pérez, Unai y Pichi no desentonaron en absoluto. Incluso Unai dio la asistencia a Luis Cubero para el 2-0. Tampoco desentonó Iván 'Cateto'. Enorme partido el suyo y artífice de la autoexpulsión de Jony en el minuto 12, que allanaba el camino ante un cuadro aruncitano que, por nombres, daba miedo antes de empezar el partido. 

Pero justificar la victoria por la expulsión sería simplificar demasiado. Sería insuficiente e injusto. Porque este San José no para de correr, con el viento a favor o en contra. Porque cuando el contrario tiene el cuero se multiplican las ayudas, hasta tres azulinos lo enciman asfixiándole en un derroche físico y de solidaridad colectiva de los que engancha a los aficionados, de los que da sentido a la palabra equipo. Un equipo que se construye desde los cimientos, con un Linares que salvó al equipo en Montequinto y que, ante el Morón reaccionó como un crack ante la única clara que tuvieron los aruncitanos, evitando el 2-1 y que los de 'Che' se metieran en el partido. Con un Alberto que es un valladar, un imán aéreo que atrae todos los balones. Con un Mario Espinar que mejora por día y con dos laterales que se vacían cerrando espacios y lanzando al equipo al ataque. Con un muro de contención que calma y lidera al conjunto, que sabe que, hacer en cada momento y que, encima, como ante el Morón, se suma al ataque para abrir la lata. Madre mía Alemán, el hombre que llegó al fútbol de manera tardía y que, aún así, sorprende que no esté dos o tres categorías más arriba. Josemi lo escoltó bien y Luis y Kisko vieron puerta por segunda semana consecutiva. Se conocen y se entienden a la perfección y son el Zipi y Zape del San José. 

En los diez primeros minutos, antes de que Díaz Sebastián mostrara, a instancias de su auxiliar, la roja a Jony por dar una patada sin balón a Iván 'Cateto', ya mandaba en el juego el cuadro cañamero. 

Tras la expulsión, los azulinos empezaron a llamar a la puerta hasta que, en el 31, Alemán cazó un balón rechazado en la frontal del área y lo mandó al fondo de la red. 

La defensa no dejaba maniobrar a los de 'Che' y parecía más cerca el 2-0 que el empate. De hecho, lo tuvieron por medio, primero, del juvenil Javi Pérez, que, tras dos recortes iba a disparar cuando un central le arrebató la pelota y la mandó a córner, y de Luis Cubero quien, tras acomodarse la pelota para el remate, se encontró con el cuerpo de Juan, que evitó el tanto. 

En la segunda mitad, más parones, por los cambios, pero el mismo dominio del San José. Otro juvenil, Unai, entró al campo y en una contra se plantó solo delante de Juan. Cedió a Luis Cubero y éste empujó a la red, poniendo el 2-0 y dando tranquilidad al banquillo y las gradas. Era el minuto 66. Y apenas tres minutos después, con espacios, llegó otra ocasión, tras un centro de Kisko desde la derecha que remató con la testa Luis Cubero, obligando a lucirse a Juan, que despejó la pelota. 

Cuando el partido se acercaba al minuto 80, en el único despiste de la zaga, Benítez le dio un pase a Lúa y éste remató al primer palo seco abajo.  Linares, inédito hasta ese momento, la embolsó echándose al suelo y abortó así la opción de que los aruncitanos se metieran en el partido. 

De ahí al final, muchos cambios y poco juego. La pelota rondaba el área del Morón y los visitantes se perdían en protestas de fuera de juego. Todo estaba finiquitado, pero en el 91, un pase al hueco dejaba solo a Kisko delante de Raúl, que había sustituido al lesionado Juan. Peñalosa lo agarraba y Díaz Sebastián señalaba el penalti de libro. 

Kisko remata a su izquierda, el arquero repelía el balón,  pero el rechace lo empujaba el delantero a la red poniendo el 3-0 definitivo y llenando de alegría al público presente en el Felipe de Valle, que marchaba satisfecho por el resultado y el juego desplegado por su equipo. 

Como invitados de excepción,  que al final del choque bajaron a saludar a 'Che', que fue su entrenador en el equipo de Liga Nacional Juvenil del San José,  cinco ilustres canteranos cañameros, todos ellos militando en superiores categorías.  Allí estaban Plusco (Utrera), Mario Begines (Gerena), Lobo (Bollullos), y Dani y Sebas (Castilleja). Quizás, los canteranos que debutaron frente al Morón, desearon poder tener, como mínimo, el recorrido de estos cinco futbolistas. 

La próxima semana, los cañameros volverán a jugar en casa ante el Utrera B, segundo clasificado de la tabla, en zona de Play Off y que, a buen seguro, pondrá las cosas muy difíciles. Pero ahora, este equipo cree en sí mismo.

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