El área de Cooperación Internacional, junto a las asociaciones ‘Amigos del Sahara La Rinconada’ y ‘Unidos por el Pueblo Saharaui’ han permitido que de nuevo estos niños y niñas puedan disfrutar del verano lejos del desierto
La Rinconada volvía a darle la bienvenida a los niños y niñas procedentes de los campamentos de refugiados de Tinduf, que van a pasar el verano con familias de acogida de la localidad.
La delegada de Cooperación Internacional, Reyes Romero, acompañó a los menores en un acto de convivencia que celebraban junto a sus familias en el Parque de El Majuelo. Romero destacó que “a pesar de que no son buenos tiempos para la cooperación en el ámbito internacional, en La Rinconada no damos un paso atrás. Nuestra apuesta por la solidaridad es una seña de identidad de nuestra gestión y de nuestro pueblo. Hoy más que nunca reafirmamos nuestro hermanamiento con el pueblo saharaui. Este vínculo es una relación de afecto y de justicia histórica que protegemos con orgullo hace muchos años”.
El objetivo del programa, que en sus más de 30 años sólo se ha visto interrumpido el año 1998 en que se iba a celebrar el referéndum de autodeterminación y los años de pandemia, es alejar a los menores participantes de las duras condiciones de vida que en verano se alcanza en el desierto argelino además de evaluar y mejorar su estado de salud entre otros aspectos.
La delegada también quiso felicitar a las asociaciones locales ‘Amigos del Sáhara La Rinconada’ y ‘Unidos por el Pueblo Saharaui’, representados por su presidente Ángel López y por Marta Serrano, respectivamente, por la gran labor que realizan. “La continuidad de este proyecto, con el que llevamos más de 30 años, es posible gracias a las familias que crecen en verano, porque acogen a estos niños y niñas como uno más en sus hogares. Indispensable también el enorme trabajo que realizan cada año nuestras asociaciones locales, comprometidos con la causa y trabajadores incansables”.
Este proyecto se financia a través de la convocatoria de subvenciones del área de Cooperación del Consistorio que mantiene, año tras año, su presupuesto sin recortes.
Los niños recibieron un obsequio por parte de la delegación de Cooperación y sumaron una nueva foto de familia, con la bandera saharaui, a la hemeroteca del ayuntamiento.