Deportes |
El nuevo entrenador del San José, Nando de la Rosa, adelanta que el club trabaja en incorporar un central y un delantero; pone en valor el trabajo de Mimi y de la dirección deportiva cañamera; cree que el Rinconada está haciendo una gran plantilla y que tiene que apostar por consolidar su nueva categoría; y lanza un mensaje de unión para que los escalafones inferiores se involucren con el primer equipo
Fernando Antonio de la Rosa Rodríguez (La Rinconada, 3 de octubre de 1981), más conocido como Nando de la Rosa, es el nuevo entrenador del San José, un club en el que ya militó como jugador las temporadas 2002-2003 y 2003-2004, antes de dar el salto al profesionalismo, y al que vuelve para intentar conseguir el ascenso a División de Honor desde el banquillo, algo que estuvo a punto de lograr con el Rinconada hace algunos años, al que ahora felicita por su ascenso y le desea lo mejor en su andadura en División de Honor. Así es Nando, todo un caballero. Que nadie espere polémica ni comentarios fuera de tono de un entrenador respetuoso, educado y que tiene claro que el fútbol debe servir para unir, nunca para separar. Su suerte, en el banquillo azulino, será la suerte del San José. A por todas.
¿Cómo se fragua su fichaje por el San José?
Mimi se pone en contacto conmigo y me pregunta que si había posibilidades de que yo fuese entrenador en el San José, que si podía ser una opción. Le dije que sí, porque yo en el tema de entrenar, aparte de que nunca he tenido prisa, tampoco me muevo por las categorías. De hecho, me ha salido la opción de irme con Gordillo a Segunda RFEF, pero al final estaba comprometido y tenía claro que no me iba a mover.
Yo me muevo por la emoción que me producen los proyectos y si entrenaba a algún equipo por debajo de Tercera, solo iba a ser el San José, porque es el único equipo que me ilusiona entrenar. Así, hablamos de algunas cosas que yo entendía que las debíamos cambiar y nos pusimos de acuerdo. Era algo que me ilusionaba, un tema de decisiones que se toman muchas veces desde la emoción o el corazón.
Ya el año pasado, tras la salida de Menudo, era la primera opción, pero entonces estabas enrolado en el cuerpo técnico del Atlético Central. ¿Le costó trabajo rechazar la propuesta?
Cuando sale Menudo, me llamaron y me propusieron coger el equipo, pero le dije que no era el momento. Estaba comprometido con el Central y estaba feliz con Gordillo y con el grupo de trabajo que teníamos creado.
Siempre ha sido un tipo leal y comprometido, que cuando da su palabra la mantiene. ¿Cree que esa lealtad le perjudicó el año pasado, que le hizo, de alguna manera, perder una oportunidad?
Para mí, la lealtad a las personas y el compromiso está por encima de todo. Eso es innegociable. Por ello no pienso que perdiera una oportunidad, al contrario, cuando las decisiones se toman con el corazón y cuando uno está convencido de que es la mejor decisión que debe tomar, no se pierde ninguna oportunidad. Yo entendía que tenía que irme del Central, por respeto a Gordillo, aunque yo llegara porque me llamó el club. Pero yo entendía que me tenía que ir con Gordillo porque el grupo de trabajo que habíamos formado, cómo estábamos trabajando… así lo sentía. Así que para nada siento que haya perdido la oportunidad. Hice lo que tenía que hacer y aparte me quedé muy tranquilo.
¿Qué le dice el presidente cuando te llama?
Me transmite la ilusión que él tiene por intentar sacar al equipo de donde está, porque entiende que yo, al ser de la casa y que él me conoce, era la mejor opción. Y, sobre todo, lo que sí es verdad y me sorprende es el trabajo que hay detrás.
Usted conoce bien a Mimi, porque lo ha tenido a sus órdenes como jugador. ¿Qué le parece su trabajo en el San José, la plantilla de esta temporada y las opciones de ascenso a tenor del resto de aspirantes de la Primera Andaluza?
Entiendo que están haciendo un buen trabajo, que me sorprende toda la labor que hay detrás, sobre todo en el tema de la dirección deportiva y demás.
Evidentemente hay cosas que hay que mejorar, que bajo mi punto de vista creo que no benefician al club. Tenemos que mirarnos como una ciudad, como lo que va encaminado el pueblo y, en esa línea tiene que ir nuestro discurso y la imagen que debemos proyectar.
Las opciones de ascenso, pues evidentemente va a ser difícil. Nosotros tenemos muy claro el objetivo, cuál es, pero sabemos que no va a ser fácil. Va a haber equipos que van a estar ahí arriba, como el Mosqueo que está siendo un buen plantel, el Mairena, por supuesto, también estará ahí arriba, el Ventippo, el Osuna... va a ser muy difícil, seguro, va a ser una temporada larga y complicada, pero nosotros vamos a estar ahí también peleando por todo.
Dice el presidente que su equipo trabaja con perfiles de futbolistas y que, de lo que pide el entrenador, hay un ramillete de nombres. ¿Hay algún nombre propio, que esté o que quiera que venga al equipo?
Me sorprendió que tienen una buena base de datos de jugadores, que controla muy bien la dirección deportiva. Creo que a Mimi se le da bien, porque todo el mundo no vale para ser director deportivo y él se ve que tiene madera, porque al final tiene capacidad de convencer, lo que es muy importante en esa figura, aparte de los proyectos. Está haciendo un buen trabajo en ese sentido.
Y como sabía que no me iba a dar nombre, hablemos de perfiles. ¿Qué posiciones necesita reforzar el San José a día de hoy?
En lo que quizás estamos centrados en es traer un buen central y un buen delantero. Estoy contento con la plantilla que se nos está quedando. Hay una mezcla de juventud con veteranía que creo que es importante. Después algo más que pueda llegar que nos interese, pero, sobre, todo lo que más me importa ahora es incorporar a un central y a un buen delantero.
Desde el primer momento ha quedado claro que el objetivo es el ascenso. Hay que convivir desde el inicio con esa presión…
Indudablemente, nosotros somos conscientes y tenemos claro cuál es el objetivo y la presión del día a día, la presión va a ser de generar un buen día a día. Y ahí es donde sí vamos a poner toda la atención, porque yo esto lo entiendo desde la exigencia del día a día, de no dejar pasar o tirar ningún entrenamiento, como yo suelo decir. Lo que yo hablo con los jugadores es que ellos sientan que estamos trabajando bien, que estamos trabajando a un buen nivel. Nosotros vamos a ser lo que seamos en el día a día, lo que seamos durante la semana, ese equipo vamos a ser el domingo.
¿Qué le parecen los cambios en Primera Andaluza, eso de que sólo jueguen Play Off el segundo y el tercer clasificado? ¿Añade dificultad o es una liberación al ser menos partidos?
Los cambios que hay en la competición añaden más dificultad al reto, porque al final hay menos plazas. Indudablemente nosotros tenemos claro cuáles son los objetivos de puertas hacia adentro y, a partir de ahí, pelear por lo máximo, por el premio gordo. Al final ya sabemos que después el play-off tiene mucha dificultad, y más aún si sólo juegan el segundo y tercero.
Hace unos años llevó al Rinconada a los Play Offs y se quedó a un paso del ascenso. Este año no habrá derbi porque el equipo de Raúl Carmona logró el ascenso de categoría. Se pierde uno de los partidos más bonitos y emocionantes del año, ¿qué piensa de la plantilla del Rinconada y de sus opciones para hacer algo grande en División de Honor?
Se pierde un partido bonito, sobre todo para el aficionado, porque al final para nosotros son tres puntos más, pero, indudablemente, siempre es especial por lo que significa.
El año pasado hicieron las cosas muy bien, ascendieron, yo me alegro mucho y, a partir de ahí, creo que están haciendo una buena plantilla. Entiendo que van a competir bien, es la impresión que me da, aunque esto nunca se sabe. Pero bueno, ojalá puedan competir bien y asentarse en la categoría, que creo que es el primer paso, sin renunciar a nada.
Por cierto, usted que es rinconero y que tiene muchos amigos rinconeros, ¿ha tenido que aguantar mucha carga y mucha guasa por venirte al eterno rival? ¿Le han montado una despedida igual que a principios de siglo cuando se vino como jugador al club cañamero?
(Risas) Está claro que siempre hay alguno que te suelta algo, desde el cariño, pero te lo suelta (más risas). Pero bueno, también saben que yo siempre he dicho que para mí el San José es igual que el Rinconada, porque para mí son los dos clubes de mi pueblo, que me han ayudado, sobre todo cuando era jugador, y para mí los dos son mi casa. Yo siempre, desde que jugué en el San José, siempre lo he sentido así y lo he defendido así. Para mí, ésta es mi casa también, y de hecho, por eso me hacía ilusión entrenar aquí. Pero alguna bromilla sí que tiene uno que aguantar (Risas).
¿Cómo espera que le reciba la afición? ¿qué recuerdo guarda de ella en su etapa como futbolista y cómo le ha recibido cuando ha venido al Felipe del Valle como rival?
Yo las veces que he ido allí, al campo del San José, he sentido cariño, he sentido muestras de aprecio y mucho respeto, y entiendo que será igual. Siempre he dicho que al final el San José me ha tratado muy bien. Así que espero y deseo que por lo menos sea como siempre me han tratado, que los vamos a necesitar más que nunca.
Y la última, ¿cuál sería su mensaje para los aficionados, su deseo para esta temporada?
Creo que estamos ante un año muy ilusionante, en el que necesitamos mucha gente cerca del club. Tenemos que intentar acercar a cuanta más gente mejor. Recuperar ese sentimiento de pertenencia con la gente de la base, intentar hacer cosas para que los niños vuelvan a ir cada domingo a ver al primer equipo, que se sientan identificados con lo que hacemos y, sobre todo eso, generar esa ilusión. Al final todo pasa porque el primer equipo también responda, está claro, por lo que nosotros les demos a ellos.