Ana García-Baquero es la propietaria de la Pescadería de la calle Andalucía. Lleva 30 años dedicada al negocio del pescado y conoce bien las claves para no perder clientes en tiempos en los que cada vez hay más competencia
Ana García-Baquero Sevilla, más conocida como Ani, lleva 30 años dedicada al negocio del pescado. Empezó como vendedora ambulante y al poco tiempo abrió un establecimiento en Alberto Lista. Decidió emprender su propio negocio porque siempre le ha gustado mucho el contacto con los clientes y el trato humano. "Y elegí una pescadería porque tenía tres niños muy pequeñitos y el horario de la venta de pescado, desde las 9.00 de la mañana hasta las 14.00 horas y sólo de martes a sábado a mí me venía genial", explica.
Hace 14 años volvió a cambiar de instalaciones y ahora está situada en el número 4 de la calle Andalucía. "Es un espacio pequeño pero tenemos todo lo que necesitamos", comenta. Poco a poco va introduciendo cambios para ir adaptándose a los tiempos y modernizar el negocio. "Lo último que hemos hecho es cambiar el suelo, comprar una cámara frigorífica nueva y en general renovar el mobiliario, para lo que me ha concedido una ayuda la Consejería de Turismo, Comercio y Deporte".
Asegura que cada vez es más difícil trabajar al frente de un comercio porque hay mucha competencia. No obstante, la clientela fija es muy fiel y prefiere el trato personalizado que puede ofrecer Ani. "Yo conozco perfectamente lo que quiere cada cliente nada más que entra por la puerta porque son ya muchos años atendiéndoles". Y continúa: “lo que más se vende son los boquerones, las almejas y la merluza”.
De todas formas, para desmarcarse y ‘venderse’ a los vecinos ofrece ofertas en determinados pescados, que atraen especialmente al público nuevo que pasa en ese momento por la calle. Lo que más le gusta de todo su trabajo es el trato con la gente y el asesoramiento que ofrece.
"Es muy importante que el pescado sea de calidad, pero también juega un papel fundamental la manera de tratar al público que agradece siempre un trato personalizado". Ésa es según ella, la clave del éxito de su pescadería (junto a la frescura de su género).