Richard Vaughan dio el punto definitivo que permite evitar el cruce con el Saarbruckën alemán
El Soderinsa Rinconada acabó en cabeza la fase de grupos del Campeonato de Europa de Bádminton que se está celebrando en Sofía. En un partido jugado de poder a poder, los pupilos de Antonio Molina demostraron mayor concentración en los puntos decisivos y leyeron mejor los encuentros.
El verdugo sevillano en la última competición continental no tenía en esta ocasión ni al público, que, a pesar de su pasado soviético se inclinaban más por la sangre caliente española, ni a los árbitros que, a diferencia de en la última edición, no influyeron en el devenir del envite.
El sorteo de los emparejamientos deparó enfrentamientos muy parejos por lo que podía pasar cualquier cosa en el grueso de los partidos y, a consecuencia de ello, resultaba excesivamente complejo hacer predicciones acerca del resultado final de la contienda.
Ruben Gordown y Bin Xin abrieron el fuego con el dobles mixto ante unos durísimos Andrey Arshamin y Ksenia Polikarpova. La pareja sevillana no se amilanó en ningún momento y, remontada incluida, acabó llevándose el primer set por 21-14. La segunda manga también se decantó para los rinconeros por 21-15.
A continuación, Stenny Kusuma disputó su partido individual ante Valery Atrashchenkov, al que ya había ganado en Ramensköe el año pasado. El ruso se impuso en el primer set por 18-21 en un duelo de titanes. Pero Kusuma tenía aún mucho que decir en la contienda y, luchando contra la estuación del choque de ayer ante Marco Vasconcelos, sacó fuerzas de flaqueza e igualó el tanteo tras vencer en el segundo set por 21-19. La última manga también sería para el indonesio que, haciendo gala de un tremendo pundonor, se impuso por 21-18.
La primera fémina en competir de forma individual fue Bin Xin. La china, que venía de ganar el dobles mixto, tenía a su peor enemigo en el cansancio y la acumulación de partido de los últimos días. Ese cansancio le pasó factura en la primera manga, en la que la jugadora del Soderinsa cayó ante la ucraniana Elena Prus por 16-21. Pero la experiencia es un grado y Bin sabía que podía ganar. Sacó sus mejores golpes y acabó remontando a la heroica con sendos triunfos en el segundo y tercer set por 21-18 y 21-10, lo que daba el tercer punto al Soderinsa, que tocaba con las manos el triunfo.
Pero todavía quedaba mucho por sufrir. Así, el dobles masculino cayó del lado del último anfitrión fruto de la extenuación de la pareja Gordown-Kusuma. La dupla Ashmarin-Nikolaenko se impuso por 13-21 y 18-21. Más abultada aún fue la derrota de la pareja femenina. Li Sang y Laura Molina se vieron impotentes ante la veterana Kamila Augustyn y la completa Ksenia Polikarpova y perieron 10-21 y 12-21.
Los nervios aparecieron en el Soderinsa que veía como le era recortada la ventaja, pero le tocaba competir al hombre de hielo, Richard Vaughan, que no podía acusar la presión. Llegó a Sevilla para marcar diferencias y eso era, precisamente, lo que toda la parroquia rinconera esperaba en ese partido. El rival del galés, Vladimir Ivanov, ya había mordido el polvo en el duelo que ambos contendientes dirimieron el año pasado. En esta ocasión, Vaughan dio el punto definitivo a los de Antonio Molina tras imponerse, en un partido de infarto, por 16-21, 21-12 y 22-20.
Poco importaba el último encuentro que enfrentaba a Li Sang frente a Tatjana Bibyk, y que se decidió a favor de la rusa por 13-21 y 14-21, en plena algarabía rinconera por la victoria cosechada.
Mañana, a partir de las 10 horas, los sevillanos se verán las caras con el segundo del grupo 4, que será el Van Zijderveld holandés que, después de igualar un 3-0 adverso en otro partido de infarto, acabó sucumbiendo ante el 'coco' del torneo, el Saarbruckën alemán, tras vencer Johanna Persson a Linda Chen en tres agónico sets.
El técnico rinconero, Antonio Molina, destacó tras el choque que "hemos hecho un partido muy serio y nos hemos merecido la victoria. El esfuerzo del equipo ha sido enorme, al igual que el desgaste, de cara a mañana, pero nuestro rival también estará cansado porque también ha tenido un partido duro". "Dada la igualdad entre los aspirantes, el Campeonato se lo puede llevar el equipo que tenga más fondo físico y la cabeza más fría en los momentos decisivos. ¿Por qué no vamos a ser nosotros?".