La Confederación aportará, a través de fondos FEDER, el 75 por ciento de la inversión y el Ayuntamiento, los seis millones de euros restantes. Una cincuentena de vecinos históricamente afectados por la proximidad del cauce, fueron invitados por el Ayuntamiento como testigos de la firma.
El delegado del Gobierno en Andalucía, Juan José López Garzón, presidió la firma del convenio de financiación de las obras del arroyo entre el presidente de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir, Francisco Tapia, y el alcalde de La Rinconada, Enrique Abad, con lo que se garantiza la ejecución del que es considerado el proyecto más importante de la historia de La Rinconada: el tratamiento integral del cauce del arroyo Almonazar en los once kilómetros que van desde la corta de caudal a la desembocadura en el Guadalquivir y el soterramiento del cauce urbano a su paso por San José.
El convenio recoge que de los 24 millones de euros necesarios para acometer los trabajos, la CHG aportará el 75 por ciento con cargo a los fondos FEDER de la Unión Europea. El propio Ayuntamiento tiene ya prevista la consignación de los otros seis millones que completan la inversión. El documento contempla la aportación total en tres anualidades desde este mismo año con cinco millones de euros, que subirán a 16 millones en 2006 para cerrar en 2007 la inversión con los últimos tres millones de euros.
La firma se produce después de que el Consejo de Ministros diera luz verde a la inversión el 25 de febrero pasado y supone el desbloqueo de los fondos europeos finalistas que el anterior Gobierno del PP mantenía secuestrados en Madrid , como explica el alcalde, quien fletó hace un año una delegación rinconera para confirmar en Bruselas que el proyecto local reunía los requisitos necesarios para acogerse a la financiación.
El proyecto que reconcilia a todo un pueblo con su arroyo
Ahora sí que hay garantía de seguridad de que el proyecto por el que empieza un impulso modernizador de la escena urbana de La Rinconada del siglo XXI no tiene marcha atrás , como valora Abad, quien confía en que el tratamiento integral del cauce signifique la reconciliación de todo un pueblo con el arroyo al que históricamente se ha temido por las inundaciones y que ha supuesto una cicatriz urbanística para la integración de San José .
Y para hacer partícipe a los vecinos de la solución al problema, como lo fueron del problema mismo , el Ayuntamiento fletó un autobús con una cincuentena de rinconeros cuyos domicilios colindan con el cauce como testigos vivos de los problemas y molestias que el Almonazar ha supuesto en sus vidas.
Éste no sólo es el proyecto urbanístico más importante de la historia de La Rinconada por los resultados que traerá para el día a día de los rinconeros de San José, sino también por la ingeniería casi quirúrgica que hay que aplicar para eliminar las bancadas del casco urbano, la fase más costosa y ambiciosa del objetivo de Gobierno de Abad.
De momento, se trabaja en la reunificación y soterramiento de vertidos domésticos que estará lista para otoño de este año, y que dará paso a la construcción de un cajón hidráulico subterráneo por que discurran las aguas en los casi dos kilómetros de cauce urbano. El resto del arroyo tendrá un tratamiento blando de integración medioambiental con las zonas de crecimiento industrial y residencial.
El cauce soterrado del Almonazar servirá como columna vertebral del proyecto de unión de San José y La Rinconada, a través de un bulevar de moderno diseño que estructurará el tráfico interno y que conectará con la autovía de acceso Norte en construcción.
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