Con la llegada del verano los centros de salud del municipio ponen en marcha un dispositivo sanitario especial adecuado a las características que marcan esta época del año
Desde el uno de julio y hasta el quince de septiembre las consultas médicas quedan reducidas en horario de ocho de la mañana a tres de la tarde. A partir de esa hora comienzan las urgencias. El motivo no es otro que evitar a los pacientes acudir a las consultas en horario de máximo calor, además de que en verano los ciudadanos usan menos el servicio sanitario ya que se trasladan a otros lugares de residencia, y se produce descanso vacacional de los empleados. Sin embargo, permanece el dispositivo de cuidados críticos y un equipo para el servicio de urgencias.
Asimismo, se activa el plan de altas temperaturas a través del cual los enfermeros tienen localizados, mediante un censo, a las personas mayores de 65 años con enfermedades crónicas, a las que suelen visitar para asegurarse de que todo está bien e informar de posibles incidencias que tengan.
"Son muchas las personas mayores que necesitan de este plan porque son uno de los segmentos de población más vulnerables a las altas temperaturas en esta estación del año", señala el director de la Zona Básica de Salud, Pedro Moreno.
Por otro lado, en colaboración con el Área de Salud, a mediados de junio comienzan las charlas de información en la residencia de ancianos, guarderías municipales, centros de día y en los campamentos urbanos de ambos núcleos de población. En estas sesiones se dan las pautas de cómo actuar en casa y en la calle cuando el calor es más fuerte.
"Las temperaturas muy extremas afectan a determinados grupos de población como ancianos, bebés, o enfermos crónicos, repercutiendo gravemente en su salud, por lo que es importante que cada año se celebren estas campañas divulgativas y preventivas enfocadas especialmente a grupos de riesgo", apunta la edil del ramo, Raquel Vega.
Entre las claves dadas están por ejemplo: el beber mucho líquido, no tomar alcohol, permanecer en lugares frescos, no abusar de las comidas, o evitar salir en horas extremas, desde el mediodía hasta el anochecer.